OPINIÓN | El sueño de un Museo del Lleida “Dani Badia”

Artículo de opinión del concejal del Grupo Municipal de Junts en la Paeria, David Melé

David Melé
16 de abril de 2026 a las 10:09h
David Melé. (JuntsXCat Paeria)
David Melé. (JuntsXCat Paeria)

Escribo estas líneas todavía bajo la emoción que me afloró después de asistir a la presentación del libro Banderas Azules, de Juanjo Lecumberri. Porque hay días que no se explican: se viven.

Y lo que sentimos en la tercera catedral de Lleida, el Camp d’Esports, un espacio que sigue sin tener el reconocimiento que merecen más de 107 años de historia: más de un siglo de vida compartida, de alegrías y heridas, de sueños y resistencia. Aquella tarde, la tribuna se convirtió en un espacio mágico. No solo por las palabras, sino por el sentimiento que allí se respiraba: el Lleida.

Juanjo nos regaló mucho más que un libro. Nos regaló memoria, identidad y pertenencia. Historias personales que, en realidad, son historias de todos. Relatos que hablan de un sentimiento colectivo, a menudo marcado por el sufrimiento, pero también por una fidelidad que no se negocia.

El Lecu, Oscar Sarramia, Oriol Jové, Ramon Usall y Marc Torres, nos llevaron a un espacio íntimo, casi sagrado, donde la pasión por el club se mezclaba con fragmentos de nuestras propias vidas. Porque el Lleida no es solo un equipo. Es una parte de lo que somos.

En la presentación también estaba la plantilla actual del Lleida CF, su staff y también aquellos voluntarios que, a menudo en silencio, hacen posible que hoy todavía podamos ver nuestro equipo en el Camp d’Esports.

En la grada había rostros conocidos, nombres que forman parte de nuestra historia: el socio número 2 Llorenç Calzada, Andreu, David, Txapes, Ferran Montardit, Miquel Àngel … y tantos otros amigos que han mantenido viva la llama. También exjugadores como Lecumberri y Rubio, entre otros. Y también estaban, porque siempre están, Dani Badia, “O rei” Palau, Emili Vicente… Siempre presentes en cada recuerdo, en cada partido.

Para muchos de nosotros, los que vivimos la época dorada y los que han resistido años de incertidumbre, aquella tarde supuso un auténtico viaje emocional que reavivó recuerdos y sentimientos que nos recuerdan quiénes somos y de dónde venimos.

Porque todos tenemos una historia con el Lleida. Todos sabemos dónde estábamos en ciertos partidos, en descensos que hicieron daño y en ascensos que nos hacían tocar el cielo. Momentos que explican no solo un club, sino una ciudad.

Próximamente, Lleida rendirá un merecido homenaje a la figura de Dani Badia con la Medalla de la Ciudad, a propuesta de Junts per Catalunya. Y no es casualidad, porque Dani representa el compromiso, la fidelidad y el amor incondicional por Lleida y por el Lleida. Contigo, el cielo aún es más azul. Eterno, Dani Badia.

Y es precisamente ahora cuando quizás ha llegado el momento de ir un paso más allá, de transformar el recuerdo en legado y de convertir la emoción en proyecto. ¿Por qué no aprovechar este momento para hacer realidad un sueño que muchos hemos compartido? Todavía recuerdo aquel embrionario proyecto de un Museo del Fútbol del Lleida, impulsado con ilusión por Dani, Oscar y Oriol. Una idea lejana, pero que hoy quizás es más necesaria que nunca. 

Imaginémoslo por un momento… Un espacio donde revivir uniformes que explican temporadas, trofeos que nos evocan días gloriosos, entradas amarillentas por el tiempo, fotografías que inmortalizan momentos irrepetibles o aquellos objetos que muchos guardamos como pequeñas reliquias de una fe colectiva. ¿Cuántos recuerdos duermen en cajones? ¿Cuántas historias esperan ser contadas? ¿Queréis decir que no encontraremos gente del Lleida dispuesta a contribuir? ¿Gente dispuesta a compartir y construir juntos un espacio que dignifique nuestra historia?

¿Y dónde y cómo debería ser? Esto lo decidiremos juntos. Porque el Lleida no es solo un equipo de fútbol. Es una parte esencial de la historia de nuestra ciudad. Es identidad, es memoria viva. Tal como dicen los estatutos de los Amigos del Lleida: “Promover, difundir, fomentar, defender y dignificar la historia del Lleida”. Quizás ha llegado el momento de añadir una nueva palabra: preservar.

Porque queremos convertir este espíritu en una iniciativa tangible: un Museo del Lleida “Dani Badia”. Un homenaje colectivo a todos los que han formado parte de esta historia. Porque el Lleida no es solo un club. Es una manera de sentir. Es una manera de vivir. Es una manera de recordar. Juntos hacemos el Lleida grande.