No podía tener mejor lema la próxima manifestación del día 7 de febrero. Una manifestación para materializar un cabreo prolongado sobre el mal servicio ferroviario en Cataluña
En clave territorial, en clave de Sur de Cataluña, este lema se podría transformar, y podríamos decir que Sin trenes no hay presente.
El maltrato ferroviario de esta parte del País hace muchos años que se arrastra y ya hace mucho tiempo que nos está condicionando el presente
Es ridículo que el autodenominado sistema de Cercanías del Camp de Tarragona cuente con solo un tren que va y viene por las vías en diferentes horarios, pero solo un tren. Inexistentes las conexiones entre el Camp de Tarragona y las Terres de l’Ebre o el Penedès, que no sean los servicios que tienen una lógica barcelonesa
Entre las 5:44 y las 11:00, solo hay 4 trenes que conecten Tortosa y las Terres de l’Ebre con Tarragona. El mismo número de trenes conectan la Riber d’Ebre con Tarragona y Reus. Por la parte de la Conca de Barberà son 3 los trenes que conectan la comarca con Tarragona. Desde el Penedès trenes directos hacia Tarragona ninguno, solo nos queda la carambola o el triple salto mortal de la combinación en Sant Vicenç de CaldersEntre las tres Veguerías del sur de Cataluña, Penedès, Camp de Tarragona y Terres de l’Ebre, somos más de 1.200.000 habitantes. Más de un millón de habitantes que se merecen una propuesta de transporte público ferroviario pensada desde el territorio y sin pasar por Barcelona
No deja de ser un oxímoron hablar de Rodalies Catalunya cuando solo se piensa en el Rodalies de Barcelona.
Es por eso que el caos ferroviario que estamos viviendo en el país es un drama, pero cuando pasas del Llobregat el drama del futuro se convierte en la pesadilla del presente.
La carencia ferroviaria del sur de Cataluña, nos condiciona el presente y nos hipoteca el futuro. Hay que compartir entre todos los agentes, sean políticos y sociales, una estrategia conjunta. Una estrategia que impulse un nuevo mapa ferroviario del Sur de Cataluña
Y desde Barcelona nos dirán que no se puede, que vale mucho dinero...pero la respuesta del sur de Cataluña ha de ser una sola, con un orgullo del territorio decir que el futuro ferroviario se decide aquí, y no en un despacho de Barcelona.
Que ya es suficiente, que ha llegado el momento de decir que el Sur de Cataluña se merece más, mucho más, y que la solidaridad con el conjunto del país está más que demostrada, nos hace falta un retorno, una devolución, un compromiso hacia el sur y su gente por parte del Gobierno.
Lo tenemos que exigir todos juntos.
