OPINIÓN | Un país fuerte para ser libres

Artículo de opinión de Carles Comes y Sílvia Martínez. Presidente y secretaria general de la Federación Regional de Lleida de Esquerra Republicana de Catalunya

Carles Comes i Sílvia Martínez
11 de septiembre de 2026 a las 17:48h

El Onze de Septiembre es el día en que Cataluña recuerda de dónde viene y mira hacia dónde quiere ir. Es memoria, pero también ambición y futuro. Este año reafirmamos que queremos una Cataluña más fuerte, más próspera, más cohesionada y más libre, porque solo un país fuerte puede construir su libertad.

Este 2026 conmemoramos el centenario de los hechos de Prats de Molló, cuando Francesc Macià y un grupo de patriotas se alzaron contra la tiranía e intentaron abrir el camino hacia una Cataluña libre. Aquella fue una operación con una fuerte carga de idealismo, pero consiguió un gran eco internacional para la causa y un enorme reconocimiento social interno para Macià. Un capital político que, pocos años después, sería clave para la recuperación de las instituciones históricas del país, después de más de dos siglos, y para el éxito de Esquerra Republicana.

Cien años después, aquella determinación nos recuerda que los proyectos nacionales avanzan cuando hay personas capaces de imaginar un futuro que aún no existe y de trabajar para hacerlo posible, a pesar de las adversidades y los obstáculos. Hoy, honramos aquella ambición manteniendo la obstinación por construir una Cataluña más fuerte, con más derechos, cohesión, prosperidad y capacidad de decidir.

Y por eso, siguiendo el ejemplo de Macià, tenemos claro el país que queremos construir. Cataluña afronta retos enormes. El aumento del coste de la vida, la precariedad, la vivienda y la falta de oportunidades generan desconcierto. Queremos servicios públicos de calidad, una educación y una sanidad fuertes, un transporte público digno, seguridad, vivienda asequible y oportunidades para la juventud. 

Queremos una economía fundamentada en el trabajo digno, que haga más fuerte el país, no basada en salarios bajos, precariedad, turismo de bajo valor añadido o consumo permanente del territorio. Cataluña debe recuperar la ambición de un modelo basado en la industria, la tecnología, la investigación, la innovación, las exportaciones y la formación.

Queremos una Cataluña que vuelva a coserse. No podemos aceptar un país desequilibrado, con una parte del territorio congestionada mientras otra pierde población, servicios y oportunidades.

Queremos una Cataluña comprometida con la paz, los derechos humanos, la democracia y la construcción de un orden internacional justo. Un país fervientemente defensor del proyecto de una Europa más fuerte, democrática y social.

Queremos una identidad catalana abierta e inclusiva. El país nunca renunciará a fortalecer su lengua y cultura en todo el territorio nacional. El catalanismo siempre ha tenido la ambición de ser más: de hacer que más personas se sumen al proyecto nacional. Nuestra identidad no es una frontera: es aquello que compartimos.

Para hacerlo posible, necesitamos más capacidad de decisión. Lo vemos en la financiación, las infraestructuras, el transporte o los derechos de las personas trabajadoras, que reclaman un salario mínimo y unas pensiones ajustadas a la realidad catalana. Queremos que Cataluña pueda decidir sobre aquello que afecta a Cataluña. Mientras avanzamos hacia la plena soberanía, utilizaremos todas las herramientas para conseguir más recursos y poder para el país. Esta es nuestra responsabilidad: defender Cataluña y aprovechar cada oportunidad para avanzar.

Porque el independentismo no ha nacido para resistir eternamente. Ha nacido para ganar. Y para ganar, necesitamos ser más, ser más fuertes y construir mayorías amplias. La independencia continúa siendo nuestro horizonte. Construir nación es el camino: defender la lengua, garantizar derechos, fortalecer los servicios públicos y hacer que cada vez más personas sientan Cataluña como su patria y proyecto de futuro.

Este Once de Septiembre reivindicamos aquella vieja ambición con las herramientas de nuestro tiempo. No queremos una nación resignada, pequeña o cerrada. Queremos una Cataluña orgullosa, donde cada pueblo, cada ciudad y cada barrio forme parte de un mismo proyecto. Queremos hacer país, construir nación y ensanchar mayorías. Queremos ser más y más fuertes. Queremos ganar. Y queremos ser libres. ¡Viva Cataluña libre!ciudad y cada barrio forme parte de un mismo proyecto. Queremos hacer país, construir nación y ensanchar mayorías. Queremos ser más y más fuertes. Queremos ganar. Y queremos ser libres.

¡Viva Cataluña libre!

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