Mucho se ha hablado de la famosa Línea Orbital de Cataluña, que no deja de ser la Línea Orbital de la segunda corona metropolitana de Barcelona.
Pero en Cataluña también hay otra orbital, concretamente podríamos afirmar que hay dos más orbitales. La primera la línea de tren Reus-Roda. La segunda, si se pudiera materializar de una vez, el tercer lado del triángulo de Picamoixons, tendríamos la Tarragona-Reus-Valls-Roda.
Conectar Valls, Reus, Vila-seca y Tarragona de manera directa en tren con la actuación de Picamoixons.
Conectar Reus, el Morell/La Pobla de Mafumet, la Estación del Camp de Tarragona/AVE y el nudo de Sant Vicenç de Calders, con la recuperación de la Reus-Roda.
Estas dos líneas orbitales alrededor del entramado urbano del Camp de Tarragona permitirían dos cosas bastante importantes.
La primera, descongestionar el tramo Tarragona-Sant Vicenç de Calders que entre mercancías, regionales y Cercanías está bastante lleno, y con señales de un inminente colapso.
La segunda cosa importante que permitirían estas dos actuaciones orbitales es dar un impulso a la movilidad regional y la intermodalidad del Camp de Tarragona.
Estas dos actuaciones orbitales del Camp de Tarragona harían realidad un deseo y una necesidad, el paso de las mercancías por el interior y la mejora de la movilidad de las personas entre los pueblos y ciudades del Camp de Tarragona.
Hace unos meses que circula un mapa, una propuesta de un servicio de Cercanías de la Cataluña Sur, donde estas propuestas se dibujan.
A diferencia de la Orbital de la segunda corona metropolitana, esta propuesta Orbital del Sur de Cataluña, es una propuesta que se puede realizar a corto y medio plazo. Hay que encontrar un consenso entre todos los agentes políticos y sociales del territorio, pero podría ser relativamente rápido.
Hace tiempo que el sistema ferroviario del sur del país necesita una sacudida, un nuevo impulso. Podemos hablar de proyectos metropolitanos, de cohesionar la región, pero si no se materializan estas nuevas infraestructuras, la movilidad ferroviaria continuará siendo un drama.
Y pensar que en el siglo XIX en el Camp de Tarragona y en el Sur de Cataluña, teníamos más y mejores servicios que en el siglo XXI... a la gente le cuesta mucho de entender por qué hemos ido a peor.
