Del 20 al 26 de abril, las vecinas y vecinos de Soses tenemos la oportunidad de hacer sentir nuestra voz sobre un proyecto largamente reivindicado: el pabellón municipal. No es una decisión menor. Es una decisión de futuro.
Soses es un pueblo vivo, activo y que día a día crece. Nos acercamos a los 2.000 habitantes y, tal como está evolucionando el municipio, esta cifra continuará aumentando en los próximos años. Este nuevo escenario nos obliga a dar un paso adelante y adaptar los equipamientos municipales a la realidad actual de la ciudadanía.
Hoy, la realidad es clara: no disponemos de ningún espacio grande y cubierto donde poder realizar actividades deportivas, culturales o festivas. La Sala del Ball, a pesar del uso intenso que se le da, tiene una capacidad limitada y no puede dar respuesta a las necesidades actuales del municipio. Esta situación no es nueva. La diferencia es que hoy, por primera vez, podemos hacerlo realidad.
Tenemos el terreno: un espacio de 4.645 m² calificado como equipamiento deportivo, en una zona de crecimiento del municipio. Tenemos el proyecto: un proyecto realista, pensado por fases, adaptado a la realidad de Soses y preparado para empezar.
Y tenemos el dinero. Los ingresos urbanísticos derivados del desarrollo del polígono agroalimentario —ya firmados y con previsión de cobro, como muy tarde, el mes de junio—, junto con la subvención del PUOSC 2027, permiten financiar la primera fase del pabellón sin endeudar al Ayuntamiento. Dicho de otra manera: el coste para la ciudadanía es cero. Además, Soses parte de una situación económica saneada, sin endeudamiento, que permitiría, si fuera necesario, acceder a financiación con total garantía. Todo ello avalado por el informe favorable de la secretaría-intervención municipal.
Esta primera fase, una pista polideportiva cubierta, ya permitiría disponer de un espacio funcional, versátil y útil durante todo el año. Un espacio para hacer deporte, para hacer actividades, para hacer pueblo. Y, a pesar de todo esto, el proyecto no sale adelante.
No lo hace porque su aprobación depende de una mayoría en el Pleno municipal que hoy no tenemos. Y porque los grupos de la oposición han decidido posicionarse en contra. La semana pasada, en una asamblea pública, estos mismos grupos avanzaron que mantendrían su voto contrario al pabellón incluso si la ciudadanía de Soses se posiciona a favor.
Esta afirmación pone aún más de relieve la importancia del momento que vivimos. Porque esta consulta no es solo una votación, es una expresión clara de la voluntad del pueblo. Cuanto más alta sea la participación y cuanto más clara sea la respuesta, más difícil será ignorarla. Por eso es tan importante que todo el mundo participe.
Porque este proyecto no es de una persona ni de un partido. Es un proyecto de pueblo. Y porque ahora tenemos una oportunidad real que quizás no se volverá a repetir