OPINIÓN | El futuro del tren en la Cataluña Sur

Artículo de opinión de Jaume Casañas, alcalde de Cunit y diputado de Impulsem Penedès en la Diputación de Tarragona

Jaume Casañas
11 de mayo de 2026 a las 10:21h
Un tren parado en las vías de la estación de Tarragona
Un tren parado en las vías de la estación de Tarragona

Esta semana leíamos en los diarios que la Generalitat impulsará un nuevo Plan de infraestructuras del Camp de Tarragona, la enésima vez que se intenta poner orden a la red ferroviaria del sur del país.

Pero ya empezamos mal; este plan que delimita un territorio como Camp de Tarragona, solo tendrá presentes las comarcas del Tarragonès, el Baix Camp y el Alt Camp. ¿Qué sucede con la Conca de Barberà y el Priorat? ¿Qué pasará con el nudo de Sant Vicenç de Calders, situado en el Baix Penedès, pero de vital importancia para el conjunto del sur de Cataluña? ¿Y las Terres de l’Ebre, y las conexiones del Penedès con el Camp de Tarragona?

Seguramente que este plan sufre el mismo vicio que los que se han hecho con anterioridad y que nunca, nunca, se han acabado materializando. Estos planes se hacen en un despacho de Barcelona, hechos por gente que no tiene vínculos con nuestro territorio, que no conoce el Camp de Tarragona, y que seguramente le importa, entre poco y nada, la movilidad del millón y medio de personas que viven más allá del Llobregat. 

No lo digo yo; la terca realidad de los últimos 25 años lo demuestran con bastante claridad.

Hace unos meses impulsamos un grupo de trabajo ferroviario en la Diputación de Tarragona. Un grupo donde hay representación de todos los partidos políticos y de las entidades que se ocupan y se preocupan por el presente y por el futuro ferroviario del Sur de Cataluña. Un grupo que tiene una visión y una sensibilidad territorial alrededor de las tres veguerías; del Camp de Tarragona, las Tierras del Ebro y el Penedés.

Y creo que es en este grupo donde se debe tejer una estrategia conjunta de cuál debe ser el futuro del tren, y qué tipo de servicios necesitan nuestra ciudadanía. Ir cada uno por su lado demuestra, una vez más, la debilidad del territorio. Conseguir compartir objetivos y estrategias da resultados con un único beneficiario, nuestra ciudadanía y la mejora de su movilidad.

No es la Generalitat, que una vez más elige un despacho de Barcelona para hacer mapas, sino que tiene que ser la Diputación de Tarragona, conjuntamente con el resto de administraciones que tienen competencias ferroviarias quien tiene que dibujar el futuro ferroviario del sur del país.

En las reuniones de este grupo de la Diputación siempre se ha invitado a la Generalitat, al Gobierno Central, a Renfe y Adif, y nunca han venido a las reuniones. Un menosprecio que demuestra una falta de sensibilidad por nuestra gente y su calidad de vida, no les ha preocupado la pésima movilidad que sufrimos los ciudadanos del Sur de Cataluña.

Les pediría que en la próxima reunión, que pediremos que se convoque en la Diputación de Tarragona pronto, se presenten y escuchen lo que dicen los partidos políticos del territorio y las entidades, y que a partir de aquí, dibujemos entre todos el futuro ferroviario de la Cataluña sur.

Si no, volveremos a vender humo, y la gente ya está cansada de las palabras, queremos hechos, queremos poder movernos en tren, la movilidad, la buena movilidad es un derecho de todos y todas.