La semana pasada salieron los datos demográficos del Institut Estadística de Catalunya, del año 2024. Unos datos que venían acompañados de un mapa del país donde se representaban los datos y las tendencias demográficas de los 947 municipios catalanes.
El mapa pintaba de color verde las zonas que eran receptoras de población y pintaban de color rojo las zonas que eran exportadoras de población, en resumen en verde las zonas que se llenan y en rojo las que se van vaciando.
En la franja marítima del Penedès se dibujaba una línea verde, con un verde oscuro, señal de que el crecimiento demográfico era el más fuerte de Cataluña. Una tendencia de crecimiento que se viene repitiendo desde hace 5 años, y que se continuará repitiendo los próximos años.
Nuestros municipios y nuestras comarcas crecen y continuarán creciendo, hecho que comporta y comportará unas problemáticas que habrá que dar solución.
El principal problema que tenemos es un problema de adaptación de las infraestructuras y los servicios públicos al propio crecimiento. Si no existe una correlación entre crecimiento demográfico y crecimiento cualitativo y cuantitativo de los servicios públicos, quien paga la problemática es la calidad de vida de nuestros vecinos y vecinas, y eso no puede ser.
El Gobierno de la Generalitat debe prever este crecimiento y las necesidades en servicios públicos del territorio del Penedès Marítim. Los datos y estudios del IDESCAT deben servir y sirven para ello.
De la mano y en colaboración con los ayuntamientos del Penedès Marítim el Govern debe programar, proyectar y ejecutar los proyectos necesarios para adecuar los servicios públicos a las necesidades actuales y las que tendremos los próximos años, porque el crecimiento no se detendrá en seco, de un año para otro, seguiremos siendo un territorio receptor de población.
La gente no puede esperar 10 años para tener un hospital, una escuela, un CAP, un sistema de movilidad adaptado a la realidad actual. Si el Govern cree que este territorio puede sostener un crecimiento demográfico como el que estamos teniendo, sin actuar de una manera extraordinaria, no es consciente del drama que tendremos los ayuntamientos del Penedès Marítim y de rebote el conjunto del País.
El Gobierno debe declarar la Emergencia Demográfica en el Penedès Marítim, precisamente para que administrativamente no tarde tanto en dar respuesta a las necesidades que tenemos hoy. No podemos permitir que la calidad de nuestros servicios públicos, de nuestros ciudadanos, estén condicionados al ritmo normal de la administración que ya ha demostrado que no es el adecuado.
Ya cuesta sacar adelante el día a día con la situación actual, de los tiempos administrativos, el Govern de la Generalitat sin presupuesto desde hace 3 años...pero nuestro crecimiento no para. O el Govern declara la Emergencia Demográfica y empieza a impulsar proyectos estratégicos (Hospitales, Escuelas, CAPs, Vivienda pública) de manera urgente y extraordinaria, o la situación en el Penedès Marítim será trágica.
No queremos ser alarmistas, somos realistas, la situación está llegando a límites máximos, y el Gobierno de la Generalitat debe actuar, no podemos esperar más.
