Ayer se celebraron en Barcelona manifestaciones para denunciar el caos ferroviario que está sufriendo Cataluña. Vaya por delante todo el reconocimiento y el apoyo a las movilizaciones.
Las movilizaciones tenían toda la legitimidad y toda su dignidad en la defensa de un servicio ferroviario digno.
Pero por qué a pesar de hacerlo en Barcelona, la capital del país no fueron mayoritarias las manifestaciones
Simplemente porque el problema ferroviario de Cercanías y Regionales, tiene un denominador común, RENFE y ADIF.
RENFE y ADIF tienen el monopolio de la movilidad fuera de Barcelona y el Área Metropolitana de Barcelona.
En Barcelona y su Área Metropolitana tienen una movilidad dominada por el Metro, Bus metropolitanos, Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña, y Tram. RENFE y ADIF condicionan muy residualmente la movilidad del área urbana más poblada del país
Ayer quedó en evidencia que Barcelona y su Área Metropolitana han desconectado del conjunto del país. Se ha echado en falta el liderazgo institucional del Ayuntamiento de la capital del país. Es por eso que la sociedad civil y las asociaciones de usuarios han encabezado las reivindicaciones.
Esta desconexión de la capital con el país, es solo un ejemplo de la falta de relación entre una parte de Cataluña, la que tiene menos territorio y más habitantes con otra parte del país donde hay más territorio y menos habitantes.
Consciente o inconscientemente el peligro de las dos Cataluñas se dibuja en esta crisis ferroviaria.
Ahora más que nunca, y sobre todo con el tema ferroviario, es necesario que el país haga piña.
Si Barcelona no quiere liderar esta reivindicación, que el resto del país, desde las Terres de l’Ebre hasta las comarcas de Girona, pasando por el Penedès, Camp de Tarragona, Ponent, la Catalunya Central y el Pirineo, defendamos que Cataluña somos todos, y que todo el mundo, viva donde viva tiene derecho a tener una movilidad justa, digna y competitiva.
El Gobierno que se llama de todos tiene que entender que Cataluña somos todos y, que más allá del Llobregat y del Besós, hay país, hay el País.
