Este martes se anunciaba la reactivación del eje transversal ferroviario que, una vez más, dejaba Balaguer y la Noguera fuera del mapa de las grandes inversiones. Parece un mal sistémico: quienes gobiernan a menudo no miran más allá de la A2 y la AP7. Aquella ciudad que fue puntera en industria es hoy, para la Generalitat, un simple lugar de paso, una reserva de paisaje y, indiscutiblemente, el ángulo muerto de las infraestructuras catalanas. Que nos dejen fuera del eje ferroviario es una de tantas por las que ya no parece que nos cuenten, al menos ya estábamos descontados antes; desde hace años y por los diferentes colores que han gobernado la Generalitat.
Esta propuesta ferroviaria conectará viajeros y mercancías por el medio del país, pero ignora los dos valles del Pirineo y la Noguera, barriendo el paso a la reindustrialización de nuestras tierras. Aunque sí conectará con Cervera, Mollerussa y Tàrrega, no opta por Balaguer. Si nos cortan las vías de crecimiento —como ya pasó con la C-25, el eje transversal — nos condenan a la decadencia demográfica y a la fuga de talento. No nos lo podemos permitir. Parece que se hayan olvidado de Balaguer, debería ser el nodo para articular toda la Cataluña interior con el Pirineo.
No es tiempo de lamentarse, es tiempo de reivindicar y liderar. Como candidato a paer en cap, no me quedaré de brazos cruzados esperando un tren que no llega o la ampliación de un polígono que no arranca. Exigimos la compensación histórica que se nos debe y convertir la Noguera en el Triángulo Industrial de Poniente. Esto pasa, inevitablemente y entre otros, por completar el desdoblamiento 2+2 de la C-13 (Lleida-Balaguer) y transformar la C-26 (Alfarràs-Balaguer) y la C-53 (hacia Tàrrega) en vías rápidas que nos conecten directamente con la A2. Solo así nuestros polígonos, como el de Campllong, podrán competir en igualdad de condiciones para atraer la industria y la logística que hoy nos pasan de largo.
Sin embargo, esta visión que pido para Balaguer, no se puede quedar dentro de las murallas de nuestra ciudad, hay que ir más allá. ¿De qué nos servirá ser capital, si no acompañamos a nuestros municipios vecinos? Tenemos la comarca obstruida de proyectos incompletos de años y años por la burocracia y por la desidia de unos cuantos. Es inaceptable que las obras del eje de Comiols, que debían estar terminadas en 2025, sigan encalladas en proyectos y memorias mientras Artesa de Segre y Ponts esperan una conexión digna. No podemos permitir que el norte de la comarca se sienta abandonado.
Desde Balaguer, quiero liderar un frente común donde alcaldes y concejales de todos los colores, empresarios, entidades y sociedad civil digamos basta. La Noguera no puede ser el patio trasero de nadie. Es necesario que nos hagamos valer con un plan de infraestructuras integral que vaya desde los valles del Segre, la Noguera Pallaresa y la Noguera Ribagorçana hasta las conexiones con Barcelona y con el Puerto de Tarragona vía Montblanc, o nos seguirán viendo pasar desde la ventana de un tren que nunca se detendrá en nuestra casa.
