Posible ‘medicane’ en el Mediterráneo este septiembre: el modelo GFS ve un potencial ciclón tropical

El modelo dibuja un posible escenario con una bajamar muy profunda con un mar excesivamente caliente y características tropicales

07 de septiembre de 2026 a las 20:20h

El Mediterráneo podría entrar en otoño con todos los ingredientes para que cualquier perturbación se vuelva especialmente explosiva: un mar muy caliente después del verano, aire más frío en altura y las primeras bolsas frías de la temporada. En este contexto, varias salidas del modelo meteorológico GFS han comenzado a dibujar la posibilidad de que a finales de septiembre se forme un sistema de características tropicales en el Mediterráneo, conocido popularmente como ‘medicane’.

Ahora bien, hay que remarcar que no se trata de una previsión cerrada ni de un escenario fiable a estas alturas. Los modelos a 10 o 15 días pueden variar mucho de una actualización a otra, y en el caso del GFS los meteorólogos suelen ser especialmente prudentes cuando proyecta fenómenos tan complejos, porque la formación de estos ciclones depende de muchos factores que deben encajar a la vez.

 

Prudencia con los mapas a 15 días

La imagen que circula en las redes muestra una simulación del GFS con un sistema muy compacto y profundo en el Mediterráneo central, con una estructura visualmente similar a la de un ciclón tropical. Aun así, a tantos días vista todavía no se puede saber si este escenario se mantendrá, si la baja llegará a formarse, qué recorrido tendría o si acabaría desarrollando características de 'medicane'.

Los modelos pueden detectar una tendencia general de inestabilidad, pero la ubicación exacta, la intensidad y la naturaleza del fenómeno solo se pueden concretar con mucha menos antelación. Por lo tanto, ahora mismo el mensaje principal es de seguimiento y prudencia, no de alarma.

Aun así, el simple hecho de que el modelo GFS modelice una tormenta tropical de estas características significa que las condiciones para su formación existen y, como resultado, las autoridades deben estar pendientes de las evoluciones de las previsiones por si fuera necesario implementar medidas de protección a la población o a las infraestructuras críticas. Por ahora, en caso de formarse, parece que el 'medicane' podría afectar la costa de Libia.

 

Un otoño a vigilar

La posible aparición de un medicane en el Mediterráneo a finales de septiembre encaja con un patrón que los meteorólogos observan con cada vez más atención: otoños con mares muy cálidos y episodios de lluvia súbita o extrema. Aunque no se llegue a formar ningún ciclón tropical mediterráneo, el riesgo de tormentas intensas puede aumentar si entran perturbaciones frías sobre una masa de agua muy calentada.

El Mediterráneo no es el Atlántico tropical, pero cada vez más a menudo muestra hasta qué punto el calentamiento del mar puede amplificar fenómenos meteorológicos violentos. Los próximos días servirán para ver si lo que ahora es solo un escenario lejano del GFS queda en una anécdota de modelo o se convierte en un episodio real a seguir de cerca.

 

¿Qué es un medicane?

Los medicanes son ciclones mediterráneos con aspecto similar a los huracanes, aunque normalmente son más pequeños y tienen una dinámica diferente. La comunidad científica los define como ciclones de mesoescala que pueden presentar características tropicales, como un núcleo cálido, bandas de nubes en espiral e incluso un ojo central.

A diferencia de los huracanes atlánticos, no necesitan siempre aguas tan cálidas como las tropicales, pero sí una combinación muy concreta: mar caliente, aire frío en altura, mucha humedad y poca cizalladura del viento. Diversos estudios sitúan el otoño como un periodo especialmente favorable, porque el mar conserva el calor acumulado durante el verano mientras empiezan a llegar perturbaciones más frías desde el norte.

 

Un Mediterráneo cargado de energía

La posibilidad de que aparezcan tormentas muy intensas este otoño preocupa porque el Mediterráneo ha llegado al final del verano con temperaturas muy altas. Cuando el mar está más caliente, aumenta la evaporación y hay más vapor de agua disponible en la atmósfera. Esto no crea por sí solo un medicane, pero sí que puede alimentar sistemas convectivos más violentos si llega una bolsa fría o una depresión bien organizada.

Por eso, aunque el posible medicane que dibuja el GFS sea solo una simulación, el contexto meteorológico hace que los expertos sigan de cerca la evolución de los modelos. Un mar anómalamente cálido puede actuar como un depósito de energía y agravar episodios de lluvia torrencial, especialmente a finales de verano y en otoño.

 

El precedente de Daniel en Libia

El recuerdo más trágico es el del medicane Daniel, en septiembre de 2023. Aquel sistema afectó primero a Grecia, Bulgaria y Turquía, y después adquirió características de medicane antes de impactar en Libia. En la ciudad de Derna, el colapso de dos presas provocó una catástrofe humanitaria con miles de muertos y barrios enteros arrastrados por el agua.

El caso de Daniel demostró que estos fenómenos no solo son una curiosidad meteorológica. Cuando coinciden con zonas vulnerables, infraestructuras débiles o episodios de lluvia extrema, pueden tener consecuencias devastadoras.

Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad

Activar ahora