La actriz Nadia Farès ha muerto a los 57 años después de pasar una semana en coma, después de ser encontrada inconsciente en una piscina de un club privado de París. La muerte se produjo el viernes en el Hospital Pitié-Salpêtrière, según han confirmado sus hijas.
La familia ha comunicado el fallecimiento a través de un mensaje en el que ha pedido respeto y discreción durante el duelo. Paralelamente, las autoridades francesas han abierto una investigación para aclarar las circunstancias de los hechos, aunque, de momento, no se ha detectado ningún indicio de delito.
Una carrera marcada por el éxito internacional
Nacida en Marrakech en 1968 y criada en Niça, Nadia Farès comenzó su trayectoria cinematográfica en los años noventa, trabajando con directores destacados del cine francés.
El gran salto internacional le llegó con 'The Crimson Rivers', película que la convirtió en un rostro reconocido dentro y fuera de Francia.
En los próximos meses tenía previsto iniciar el rodaje de su primer largometraje como guionista y directora, un proyecto que finalmente no podrá ver la luz con ella al frente.
Había revelado graves problemas de salud
En una entrevista publicada este enero, la actriz había explicado que había superado una operación cerebral por un aneurisma y diversas intervenciones cardíacas en los años posteriores.
A pesar de estos antecedentes médicos, mantenía una vida activa y había explicado que nadaba varias veces por semana.
Su muerte deja conmocionado el cine francés y cierra la trayectoria de una actriz que marcó una etapa del cine europeo.