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El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha condenado la "violencia desatada" que se produjo durante las protestas de este sábado en varias ciudades del país. En una comparecencia convocada este domingo, ha denunciado que "individuos de grupos de extrema izquierda, acompañados por muchos criminales" saquearon negocios, atacaron edificios públicos y tiendas. "Nada lo justifica", ha subrayado.
Una jornada marcada por los disturbios en París, Marsella y Lyon
Las movilizaciones de este sábado, convocadas en toda Francia para reclamar mejoras en el sistema educativo y denunciar el aumento del coste de la vida y la disminución de los servicios públicos, acabaron con graves disturbios, violencia, pillaje, destrozos y asaltos a edificios públicos. La jornada se saldó con más de 2.000 detenidos, 600 policías, gendarmes y bomberos heridos y cientos de comercios afectados. París, Marsella y Lyon son las ciudades más perjudicadas.
El jefe del Estado se ha preguntado "por qué" se quemaron edificios como el del Ayuntamiento de Limoges y la oficina de turismo de Lyon, o por qué se "invadió" el Ayuntamiento de Marsella o se "atacó" la residencia del prefecto de Burdeos. "¿Cómo pueden llegar a este punto? Nada lo justifica, nada lo excusa", ha remachado.
Jamais nous ne devons confondre nos compatriotes qui ont manifesté avec la volonté de porter des revendications légitimes, avec ceux qui ont détruit, pillé, cassé. pic.twitter.com/3mhsCzCNOb
— Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron) October 18, 2026
Apoyo a los cuerpos de seguridad y respuesta judicial
Macron también ha dejado claro que aquellos que "destruyeron" y robaron "lo tienen que pagar". "Y quienes han intentado derribar la República tendrán que responder", ha remarcado. Al mismo tiempo, ha enviado un mensaje de apoyo a los cuerpos policiales que "tuvieron que sufrir una violencia inaudita en muchas ciudades y en diversas ocasiones".
Además, ha pedido al ministro de Interior que haga lo necesario para que no se pueda volver a producir. "Las investigaciones se llevarán a cabo con toda la diligencia necesaria y lo más rápidamente posible. El seguimiento judicial debe ser ejemplar", ha afirmado.
El mandatario ha anunciado, igualmente, que los prefectos tomarán decisiones con los alcaldes "para proteger" las ciudades, los edificios públicos y los comercios. Incluido, "cuando sea necesario", se prohibirán ciertas concentraciones y "se adoptará cualquier acción necesaria".
Llamada a la calma y reunión con la comunidad educativa
Macron ha hecho una llamada a todos los partidos políticos, organizaciones profesionales y sindicales para que "condenen toda la violencia sin ambigüedades y hagan una llamada a la calma". "Todos deben asumir sus responsabilidades. El país necesita orden, apaciguamiento, y no escalada".
En su discurso, el presidente francés se ha dirigido a la comunidad educativa, después de semanas de protestas de los alumnos. "No podemos pedir a nuestra juventud que crea en el futuro sin darle la oportunidad de construir las respuestas y de asegurarse en la mesa".
Por ello, ha anunciado que estudiantes, profesores, representantes de la patronal y de los sindicatos y parlamentarios trabajarán a partir de esta semana con el gobierno en propuestas concretas, y se reunirán con el primer ministro en los próximos días. "Quiero ser muy claro aquí: respecto a los vándalos y a todos aquellos que se entregan a la violencia, seremos inflexibles. La escucha y el diálogo no significan debilidad ni impunidad", ha recalcado.