El comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen, ha reclamado a los estados miembros de la Unión Europea que valoren nuevas medidas para reducir el consumo de gas y electricidad de cara a los meses de invierno. En una carta dirigida a los ministros de Energía de la UE, a la que ha tenido acceso la ACN, el responsable comunitario advierte de que los niveles de reservas son "excepcionalmente bajos".
Reservas bajo presión y precios volátiles
Jorgensen descarta que haya un riesgo "inmediato" en el suministro, pero admite que la situación es "difícil". La tensión se explica, según él, por la volatilidad de los precios derivada del conflicto en Oriente Medio y del bloqueo del estrecho de Ormuz.
Los ministros de Energía de la UE se reunirán el martes en Dublín, Irlanda, en un encuentro informal para abordar esta situación y compartir respuestas comunes ante el escenario energético actual.
Reducir consumo y reforzar las reservas
"Debemos continuar con nuestras tareas de preparación y aprovechar la flexibilidad que ofrece el reglamento sobre almacenamiento de gas y reducir el objetivo de reservas al 80% puede ayudar a rebajar la presión inmediata sobre los precios y los costes de reposición de las reservas", dice Jorgensen en la misiva.
"Los invito a considerar la adopción o el mantenimiento de medidas que puedan sostener las inyecciones en las reservas o reducir la demanda de gas y electricidad durante el tiempo que sea necesario", añade el responsable de Energía de la Comisión Europea.
En este sentido, defiende que bajar el consumo eléctrico "en horas punta" puede contribuir a reducir "directamente" la demanda de gas, porque las centrales de gas "suelen ser la fuente marginal de generación de electricidad" en estos momentos.
Medidas sobre edificios, calefacción y alumbrado
Además, el comisario europeo propone mejorar el uso de los controladores inteligentes e impulsar más flexibilidad de la demanda a través del mercado minorista. Entre las medidas que plantea a los estados miembros también se encuentra limitar las temperaturas en edificios públicos, evitar la calefacción en exteriores o apagar el alumbrado público que no sea necesario durante las noches.
La carta justifica esta petición porque la situación del mercado energético mundial "no ha mejorado" desde el inicio del conflicto en Oriente Medio. Jorgensen añade que el panorama se ha agravado tras un verano "excepcionalmente seco y caluroso", que ha incrementado la presión sobre los sistemas eléctricos de muchos estados miembros. Como consecuencia, los precios se han mantenido "altos y volátiles".
Intervenciones limitadas y bien dirigidas
En cuanto a las medidas nacionales, Jorgensen señala que cualquier iniciativa para "intervenir" sobre los precios debe estar "bien dirigida" y debe "limitarse" en el tiempo.
Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad
