Los Estados Unidos e Irán acuerdan un alto el fuego y la reapertura temporal del estrecho de Ormuz

Trump suspende los bombardeos mientras se preparan negociaciones de paz después de un pacto internacional con Pakistán y Líbano

08 de abril de 2026 a las 08:57h

Los gobiernos de los Estados Unidos y de Irán han acordado un alto el fuego que incluye la reapertura durante quince días del estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica para el tráfico petrolero mundial. Esta decisión llega casi seis semanas después de que los EE. UU., junto con Israel, iniciaran una ofensiva contra el régimen de los ayatolás en Teherán.

Suspensión de los bombardeos y marco para las negociaciones

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha anunciado que acepta “suspender” los ataques militares porque considera “viables” las conversaciones de paz con Teherán. En paralelo, poco antes del ultimátum emitido por Trump, el presidente de Pakistán, Shehbaz Sharif, ha confirmado este acuerdo de alto el fuego que también engloba otras regiones como el Líbano.

Confirmación oficial desde el Irán

A través de un comunicado, el ministro de Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi, ha ratificado que reabrirán el estrecho de Ormuz y cesarán las “operaciones defensivas” en caso de que terminen los ataques contra su nación. Araghchi ha argumentado esta concesión “en respuesta a la petición fraternal del primer ministro Sharif” así como “considerando la demanda de Estados Unidos para mantener unas negociaciones basadas en su propuesta de quince puntos”. También ha destacado “el anuncio del presidente de EE. UU. sobre la aceptación del marco general de la propuesta iraní de diez puntos como base para estas negociaciones”.

Reacciones desde los Estados Unidos

A través de la red social Truth Social, Donald Trump ha celebrado esta evolución afirmando: “¡Un gran día para la paz mundial!”. Además, ha añadido: “Estados Unidos ayudará con la acumulación del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. ¡Habrá mucha acción positiva! Se ganará mucho dinero. Irán puede iniciar el proceso de reconstrucción”. Estas declaraciones evidencian un giro significativo en la actitud norteamericana respecto al conflicto.