Este domingo ha dejado de funcionar la planta de producción de cloro de Ercros en Flix (Ribera d'Ebre), 118 años después de que se pusiera en marcha en esta fábrica la primera planta electrolítica de España y la tercera de Europa. También se ha dejado de producir cloro con celdas de mercurio en la planta de Vila-seca (Tarragonès) donde desde hace una semana se han iniciado las pruebas para ampliar la producción con la tecnología de membrana. La metodología con mercurio ha sido prohibida por la Comisión Europea y la fecha límite para dejar de producir era este lunes, 11 de diciembre. Justamente este lunes se empezará a aplicar el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) derivado de este cierre y cambio de producción. Ercros y los comités de empresa acordaron que el ERE afectará a 105 trabajadores, 43 en Flix (donde se mantendrá la producción de fosfato bicálcico hasta 2020), 23 en Vila-seca y 34 en Cardona, en el Bages (donde la planta cesará definitivamente la actividad).
Ercros ya no produce cloro con la tecnología de las celdas de mercurio, una prohibición de la Unión Europea del año 2013 que establecía el 11 de diciembre de 2017 como la fecha límite para abandonar esta metodología por la alta contaminación que provoca el mercurio. La planta de Flix ha cesado su actividad este domingo después de más de un siglo en funcionamiento. La de la Ribera d'Ebre fue la primera planta electrolítica – que aplicó la electricidad al proceso de fabricación de cloro- del estado español y la tercera de Europa y había llegado a dar trabajo a 1.500 trabajadores. Después del último ERE, la plantilla de Flix era de unas 120 personas pero el nuevo expediente de empleo afectará a 43 trabajadores que, como se pactó entre la compañía y el comité de empresa, recibirán una oferta para trasladarse a otras fábricas de la compañía. Si la reubicación no les satisface, serán despedidos. El ERE también prevé 22 jubilaciones de los empleados actuales de la planta flixanca. Ercors, en Flix, seguirá produciendo fosfato bicálcico (aditivos para la alimentación animal) hasta 2020, con 44 trabajadores en la fábrica. La continuidad de esta planta fue posible gracias al acuerdo con Covestro, el pasado mes de marzo. La filial de Bayer se comprometió a continuar adquiriendo cloro a Ercros (de quien absorbe el 30% de la producción) para producir ácido clorhídrico en la planta de MDI de Tarragona y vender este ácido a la química catalana para suministrar la planta de fosfato bicálcico de Flix. Cambio tecnológico en Vila-seca En la planta de Vila-seca I, Ercros dejó de operar con tecnología de mercurio el pasado 4 de diciembre, después de 47 años de actividad. Hace una semana que se realizan las pruebas para poner en marcha la ampliación de la planta de cloro con tecnología de membrana. Esta tecnología está considerada como "una de las mejores tecnologías disponibles", (las MTD), para el CE. De hecho, la planta de Vila-seca fue la primera del estado español en implantar esta metodología, en 1992. Ahora casi duplicará la capacidad de producción de cloro con tecnología de membrana y pasará de las 55.000 toneladas por año producidas, a 120.000 toneladas por año. Ercros prevé tener la planta plenamente operativa antes de final de año. En el centro de Vila-seca, Ercros también han construido nuevas plantas de fabricación de hipoclorito sódico y ácido clorhídrico y de concentración de sosa cáustica, para satisfacer la demanda de los clientes. Para estas actuaciones se ha hecho una inversión de 29 millones de euros. Cambios también en Sabiñánigo Además, Ercros ha anunciado que durante el primer trimestre de 2018 entrará en funcionamiento la ampliación de 15.000 toneladas por año de la capacidad de producción de la planta de cloro con tecnología de membrana en la fábrica de Sabiñánigo (Huesca, Aragón), que alcanzará una capacidad total de 45.000 toneladas por año. En esta fábrica el cambio de tecnología de mercurio a membrana se hizo en 2009, y junto con la nueva planta de ácido clorhídrico, la química catalana ha invertido en este centro 14,5 millones de euros. En Flix se descartó adaptar la fábrica a la nueva tecnología de membrana para la producción de cloro, porque, aunque se producían 230.000 toneladas anuales, la inversión superaba los 180 millones de euros. La decisión fue rechazada y muy criticada desde el municipio y el territorio por considerarla una "deslocalización premeditada" de Ercros y una falta de "responsabilidad social". La actividad química dejará la contaminación como herencia contaminación en Flix. Además de los vertederos y de nuevos terrenos que ahora se investigan, se están extrayendo casi un millón de toneladas de fangos tóxicos del fondo del pantano.
