Este martes al mediodía, un grupo de jóvenes menores de edad ha estado realizando saltos desde las rocas situadas en la playa del Miracle de Tarragona, justo al lado de un cartel que prohíbe esta práctica, según ha confirmado la ACN. Aunque no se trata de un fenómeno masivo, algunas personas continúan haciendo esta actividad a pesar de la tragedia que ha provocado la muerte de tres menores en menos de una semana.
Estos incidentes vienen sucediendo desde hace años y ya se han registrado varios accidentes. Precisamente por este motivo, el Ayuntamiento instaló el cartel informativo y la Guardia Urbana realiza patrullaje periódico para controlar la zona. Cabe destacar que estos hechos pasan muy cerca del lugar donde hace pocos días murieron tres chicos cerca de la playa de l’Arrabassada. En aquel caso, se desconoce si fueron arrastrados por la corriente o si saltaban desde alguna roca cercana cuando se produjo el fatal incidente en una zona rocosa con mar adversa.
Actividad de los jóvenes en una zona prohibida
Durante varios minutos, los adolescentes han saltado desde diferentes puntos rocosos e incluso han hecho algunas cabriolas en el aire. En declaraciones propias, han reconocido que frecuentan a menudo este lugar, pero solo practican esta actividad cuando el mar está tranquilo: "vamos a menudo, pero solo saltamos cuando el mar está en calma"; añaden que tienen controladas las corrientes.
Otras imprudencias en zonas rocosas cercanas
Además de este episodio, también se han detectado otras conductas negligentes en zonas rocosas cercanas a Tarragona. A pocos metros del Miracle, concretamente en la conocida como la Cova del Gos, unos hombres han ignorado la señal de paso prohibido por una antigua pasarela que conecta con el muro del Fortí de la Reina. Esta estructura de hormigón lleva años cerrada al público por presentar evidentes problemas estructurales en los pilares y mostrar signos claros de inestabilidad.
Desde la Guardia Urbana de Tarragona, se ha informado que las patrullas encargadas de velar por la seguridad en las playas realizan vigilancias periódicas para impedir que nadie salte desde los puntos rocosos ubicados en el litoral.
Medio Ambiente apuesta por medidas educativas
Por otro lado, el pasado lunes el consejero de Medio Ambiente, Guillermo García de Castro, anunció que el Ayuntamiento está estudiando implementar programas formativos destinados a los jóvenes con el objetivo de incrementar la conciencia sobre los riesgos derivados de los saltos desde los acantilados rocosos. En sus palabras: "Nos planteamos establecer algún refuerzo en la concienciación y pedagogía de los riesgos que tiene el mar de cara a la temporada del año que viene." Una posible iniciativa sería impartir esta formación dentro de las escuelas.
Además, el consejero hizo un llamamiento a la "corresponsabilidad" ciudadana y no descartó ampliar el número de carteles informativos sobre prohibiciones relacionadas con el baño; recordando sin embargo que no es viable "poner una valla en todas partes ni un cartel en cada uno de los promontorios."