Las incidencias registradas este martes por la mañana en el centro de control de Adif en Barcelona han provocado múltiples retrasos en la circulación ferroviaria. En la ciudad de Tarragona, algunos trenes han llegado con un retraso que ha superado la hora respecto a los horarios establecidos, aunque progresivamente se va recuperando cierta puntualidad.
Un ejemplo claro es el tren programado para salir hacia Reus a las 7:44 horas, que finalmente ha salido cerca de las 9:00. De manera similar, el R16 en dirección a Tortosa ha iniciado el trayecto una hora más tarde de lo previsto, exactamente a las 9:44. En sentido contrario, hacia Barcelona, los retrasos se han situado por encima de los treinta minutos.
Experiencia de los viajeros ante los inconvenientes
Marc Horn, usuario habitual del servicio ferroviario entre Barcelona y Tarragona por motivos laborales, ha ironizado sobre la situación afirmando que hay “normalidad en el servicio”. Horn detalla que cada día necesita llegar puntualmente a su lugar de trabajo y que habitualmente hace un recorrido de dos horas desde su casa hasta Tarragona. No obstante, reconoce tener que aplicar un margen extra: “de puerta a puerta tardo dos horas, pero me tengo que coger dos horas y media o tres” para asegurarme no llegar tarde
Este martes concretamente explica que “el tren tenía que salir a las 7:33 horas”, pero solo llegó a la estación de Sants pasados unos minutos después de las ocho. Además apunta que “hemos estado unos cinco o diez minutos parados hasta que finalmente pudimos salir” y acabó llegando a Tarragona casi a las 9:45 horas.
Ante la consulta sobre el origen del problema, desde Renfe le informaron que se había producido una “bajada de tensión” causada por Adif y que se reanudaría el servicio tan pronto como fuera posible. Para su caso particular, no ve alternativas prácticas, ya que “ir en coche es un presupuesto muy elevado” y considera también poco viable la opción de utilizar la alta velocidad teniendo en cuenta la distancia entre la estación del Camp de Tarragona y el centro urbano.
La actitud tranquila de los viajeros jubilados ante los retrasos
Por otro lado, Ana y Maribel, dos mujeres jubiladas procedentes de Barcelona, han adoptado una actitud relajada a pesar de los contratiempos. Con intención solo recreativa —“venimos a pasar el día a Tarragona”— ellas eran conscientes de los problemas existentes en la red ferroviaria cuando decidieron emprender el viaje.
Ana comenta que durante las primeras horas se les comunicó que “ha caído la red”, pero a pesar de ello optaron por esperar pacientes para que finalmente el tren pudiera marchar. El trayecto se alargó hasta los 105 minutos aproximadamente; pero como ellas no tenían prisa ni obligaciones laborales añaden: “hemos ido tranquilas”. Ana recomienda especialmente a los otros usuarios tener “paciencia” ya que considera necesario comprender estas circunstancias excepcionales: “las cosas se las han de mirar y hacen bien; lo queremos todo y todo no puede ser”.
