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El Ayuntamiento de Vandellòs i l’Hospitalet de l’Infant impulsa la construcción de un centro de investigación, formación e innovación en energías renovables con el objetivo de mantener y transformar la actividad vinculada al sector energético en el municipio ante el futuro cierre de la central nuclear de Vandellòs II.
El proyecto, bautizado como Centro de Innovación, Investigación y Formación en Eficiencia y Energías Renovables (CIRFER), se construiría en el polígono industrial Les Tàpies, en unos terrenos de titularidad municipal. La primera fase está prevista para 2028 y tiene un presupuesto de 3,9 millones de euros, mientras que el conjunto del proyecto alcanzaría unos 6,7 millones.
La mayor parte de la financiación provendría de los Fondos de Transición Nuclear (FTN). El proyecto ya ha recibido la aprobación del órgano de gobierno del fondo y está pendiente del visto bueno definitivo de la Generalitat, que se prevé para el mes de octubre.
Formación para 500 alumnos cada año
La iniciativa surgió del mismo consistorio y se ha desarrollado a través de IDETSA, la empresa municipal de promoción económica, conjuntamente con la Universitat Rovira i Virgili (URV).
La alcaldesa, Assumpció Castellví, ha explicado que uno de los principales objetivos es que el nuevo centro permita formar de manera continuada a profesionales en un sector que actualmente tiene una elevada demanda de mano de obra.
La previsión es que cada año puedan pasar por él hasta 500 alumnos de ciclos formativos de grado medio y superior, además de personas que cursen certificados profesionales del Servei d’Ocupació de Catalunya (SOC).
Los estudios estarán vinculados a ámbitos como la electricidad, la eficiencia energética, las energías renovables y la gestión del agua. El centro también dispondrá de espacios específicos destinados a la investigación.
Castellví ha señalado que la voluntad es que el CIRFER se convierta en un proyecto puntero a escala estatal o europea y que contribuya a generar nueva actividad económica en el municipio.
Una segunda fase con empresas y baterías
La primera fase del proyecto incluirá los edificios destinados a la formación y la investigación. La redacción del proyecto se comenzaría este mismo año y, según la alcaldesa, los primeros movimientos de tierras podrían llegar en 2027.
La segunda fase, prevista a partir de 2032, incorporaría una zona de showrooms para que las empresas pudieran presentar proyectos e investigaciones, así como nuevos espacios vinculados a la innovación energética.
Esta segunda etapa tendría un coste adicional de unos 2,8 millones de euros y podría incluir también proyectos relacionados con el reciclaje y la mejora de baterías eléctricas.
El proyecto cuenta con la implicación de la Dirección General de Energía, la Diputación de Tarragona, sindicatos, la Cámara de Comercio de Reus y empresas privadas, entre otros agentes. La iniciativa se enmarca en la estrategia del municipio para afrontar la transición energética y aprovechar el conocimiento y la actividad generados durante décadas alrededor de la industria nuclear.