Vuelven los Tres Tombs de Valls con diversas novedades

20 de diciembre de 2022 a las 08:21h

Los Tres Tombs de Sant Antoni de Valls, unos de los más multitudinarios de Cataluña y declarados Fiesta Tradicional de Interés Nacional por la Generalitat, se celebrarán el 14 y 15 de enero. Con toda la esencia que ha convertido en única la celebración vallense gracias a la mejor colección de carros históricos, la belleza y espectacularidad de su recorrido por el corazón del casco antiguo y el hecho de que abran ritualmente el calendario de los Tres Tombs en Cataluña, la 44ª edición de la fiesta llega cargada de novedades.

Así, del programa destaca el pasacalle de la víspera que toma aún más protagonismo con la conmemoración del centenario de la bandera de la Sociedad de Sant Antoni de Valls, entidad organizadora de los Tres Tombs. La histórica bandera de la antigua sociedad se estrenó el 17 de enero de 1923. Coincidiendo con esta efeméride, en la víspera de los Tres Tombs de 2023, el sábado 14 de enero, se celebrará el pasacalle que ya en 2022 cambió de formato para devolverla a su origen, sentido y rituales históricos, pero que ahora, con la conmemoración del centenario, tomará mayor peso y simbolismo con el estreno de la marcha especial por la bandera que ha compuesto para la ocasión la Cobla Momentània y que se interpretará por primera vez en la plaza del Blat.

Como nota curiosa, este pasacalle de la víspera referenciado por primera vez en 1899, coincidirá este año con el hecho de que en 1923, también hace 100 años, la “serenata” se realizó en la plaza del Blat por primera vez, ya que, hasta entonces, había sido costumbre hacerlo delante de la casa del alcalde. Aquel año, pero el alcalde estaba fuera y se optó por hacer la “serenata” en la plaza del Blat, con tal acogida por parte del público que en los años siguientes se acabaría interpretando siempre delante de la Casa de la Vila.

La gran fiesta, el domingo 15 de enero

Los Tres Tombs serán el domingo 15 de enero, con una celebración que arrancará a las 11.30h desde el barrio del Fornàs y que se adentrará por el Centro Histórico con varios puntos de interés, en especial el paso espectacular de caballos, carros y carruajes por la plaza del Blat y el estrecho y complicado retumbo con la calle Major. En esta ocasión además, como novedad, se podrán contemplar dos carros históricos de gran belleza que se estrenarán en estos Tres Tombs de Valls.

El primero será el carruaje fúnebre de la colección de Cal Xolo, adquirido a un anticuario de Barcelona justo hace un año. Esta pieza ha sido sometida a un proceso de restauración íntegra para convertirla en una réplica del último carruaje fúnebre que hubo en Valls y que se utilizó hasta los años sesenta del siglo pasado. Se trata de un carruaje único y singular en el cual desde cal Xolo se ha trabajado intensamente para restaurarlo y poderlo estrenar en Valls. La segunda novedad será un carro de 8 botas, propiedad de Daniel Bové, socio de la Sociedad de Sant Antoni que, también después de una larga restauración, se verá por primera vez en los Tres Tombs de Valls.

Dos estrenos de peso que se añaden a la colección de carros históricos de la Sociedad de Sant Antoni que, con piezas tan singulares como los carros de 3 y 4 bocois y los carros de trajineros pequeño y grande, hacen tan especiales los tres tombs de Valls. La fiesta, con carros y caballos de toda Cataluña y Castellón, se convierte en un viaje en el tiempo, cuando los trajineros eran los encargados de todo el transporte de mercancías. En estos tres tombs además, el bloque de recreación histórica que encabezan la bandera y el pendón, seguido de la figura de Sant Antoni y los 25 carros tradicionales de mercancías y pasajeros, cerrarán la marcha.

Por otra parte, por segundo año consecutivo, se aplicará el protocolo de bienestar y calidad de la Coordinadora de Tres Tombs de Tarragona. Este protocolo gira en torno a tres ejes principales -el bienestar, la tradición y la calidad- y entre los requisitos fijados figura la obligatoriedad de que todos los équidos cumplan rigurosamente la normativa de bienestar, que el conjunto de participantes vayan vestidos como corresponde o que los adornos se muestren en su máximo esplendor, entre otros. Una parte importante de este documento es también la de la recreación histórica, punto en que los Tres Tombs (que son en definitiva un museo viviente e itinerante) quieren ser un reflejo fiel del transporte de mercancías y pasajeros en Cataluña hasta mediados del siglo pasado, permitiendo al público transportarse a la época donde el paso del tiempo lo marcaba el paso del caballo y las agencias de transporte, y donde los carreteros y los tratantes tenían un papel clave en nuestro día a día. Otro de los requerimientos de este manual, y que se aplicará estrictamente durante los Tres Tombs vallenses, es la obligación de inscribirse formalmente para poder participar (al correo electrónico info@ctrestombs.com) y está reservado el derecho de admisión.

La larga tradición de los Tres Tombs de Valls

El calendario festivo anual de Valls se inicia siempre con los Tres Tombs, que se celebran el domingo anterior al día 17 de enero, jornada dedicada a Sant Antoni Abat, que es cuando tenían lugar antiguamente. Los Tres Tombs vallenses son unos de los más concurridos de Cataluña y tienen unos rasgos característicos que los hacen únicos y los diferencian del resto: la mejor colección de carros de trabajo (entre los cuales destacan los dos carros de trajineros de la Sociedad de Sant Antoni), la belleza de su recorrido cuando se adentra en el corazón de la ciudad y el hecho de que abran ritualmente el calendario de los Tres Tombs, siendo los más madrugadores. Aunque la primera constancia documental de la celebración de los Tres Tombs en Valls la encontramos referenciada en el año 1879, se cree que como mínimo ya se debían celebrar desde el siglo XVIII, momento en que las mulas adquirieron un gran predominio en las tareas del campo y del transporte en la reanudación económica catalana.

La celebración tuvo sus altibajos en el tiempo y terminó por desaparecer en 1968. Unos años más tarde, entre 1974 y 1975, el Xolo y el Pons recuperan los Tres Tombs en Valls, un hecho que dio pie en 1979 a que un grupo de amigos se organizaran formalmente para recuperar la festividad. Así, el 20 de enero de 1980 los Tres Tombs volverían a recorrer Valls, en lo que sería la primera edición de la reanudación.