Con el lema «Pasado, Presente y Futuro», Valls se ha sumado a las celebraciones de las Jornadas Europeas de Patrimonio con las obras de rehabilitación de la antigua iglesia de San Francisco y los estudios urbanísticos de todo el entorno como protagonistas. Las jornadas se han celebrado con una visita al antiguo templo este viernes por la tarde en el que han participado concejales, representantes de entidades vecinales del centro histórico, así como miembros de las comisiones de patrimonio municipal y del Institut d'Estudis Vallencs, representantes territoriales del Departamento de Cultura y de Urbanismo de la Generalitat, y el presidente de la Demarcación de Tarragona del Colegio de Arquitectos de Cataluña, Joan Tous . Durante la visita, se ha informado de que las obras de rehabilitación de la primera fase, con un presupuesto de 360.000 euros, finalizarán antes de acabar el año y que ya se está trabajando para continuar, a partir de 2022, con la inversión correspondiente a la segunda fase.
El acto lo ha abierto el historiador y presidente del Institut d'Estudis Vallencs, Francesc Murillo, con la historia de este edificio de más de 700 m2 construido a finales del siglo XVI y reformado en el XVIII, y catalogado como Bien Cultural de Interés Local. Por su parte, Xavier Romaní, arquitecto director de las obras, ha informado del estado actual de la primera fase de las obras que se están ejecutando desde el pasado mes de febrero en San Francisco. Las obras incluyen la reparación de las diversas patologías que afectaban a las bóvedas, el tejado y los muros. Así, se ha derribado la cubierta y toda su estructura y también se ha ligado la coronación de las paredes del cimborrio y de la nave central con correas de hormigón. La nueva estructura de la cubierta se está realizando con vigas de madera y para el nuevo tejado se ha utilizado teja cerámica. También se han instalado nuevos canales y bajantes de aguas pluviales y se ha realizado el saneamiento y reparación, tanto en el interior como en el exterior, del basamento o zócalo de la fachada principal y la limpieza interior de la antigua iglesia.
El Ayuntamiento ya está programando un segundo paquete de actuaciones en el edificio que se ejecutarían durante el año 2022. Esta segunda fase, como parte del proyecto para convertir en el futuro San Francisco en un equipamiento público, incluiría la salida de emergencia, las acometidas eléctricas, aseos adaptados, las escaleras de acceso al coro, así como reparaciones en el campanario que se ha visto afectado por tormentas eléctricas. De este modo, una vez asegurada la estabilidad del edificio en la primera fase, el consistorio avanzará progresivamente en la rehabilitación del inmueble y en su adecuación como equipamiento.
Transformación urbana de todo el entorno
Por otra parte, la jornada ha continuado con una mirada al futuro del entorno donde se encuentra ubicada la antigua iglesia. Así, arquitectos miembros del Centro de Investigación Urbana del Camp (CRUC) de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Reus de la Universidad Rovira i Virgili (URV) han presentado las primeras conclusiones del estudio de transformación urbanística de la llamada «Puerta de San Francisco», entrada a Valls y al centro histórico por esta zona de la ciudad.
El trabajo, realizado por arquitectos y urbanistas del CRUC y con la participación también del estudio de arquitectura Eixam de Valls formado por Maria Cartanyà, Pere Balcells y Maria Redondo, lleva por título "In-filtrar/del torrente a la ciudad/de la ciudad a los torrentes". El estudio urbanístico realiza un análisis exhaustivo del estado actual de este ámbito, con el objetivo de establecer los criterios que deben permitir renovar y revitalizar todo el entorno de la plaza de San Francisco y conectarlo con la trama urbana de la ciudad y con los torrentes. Esta zona de borde, de límite con el torrente, presenta una alta complejidad urbana ya que es uno de los principales accesos al centro histórico y acumula equipamientos básicos como el Pius Hospital de Valls, elementos de gran valor patrimonial como son la misma iglesia de San Francisco o el trazado de la antigua muralla medieval.
Además, todo el ámbito presenta una elevada densidad de circulación de vehículos tanto por el hecho de que es una de las puertas principales de acceso a Valls a través de la carretera de Barcelona como por la suma del propio tráfico interno de la ciudad y la ubicación de diferentes aparcamientos en la zona. A la vez es un gran balcón a todo el entorno verde y natural del torrente del Catllar, un valor añadido que el estudio destaca como uno de los principales ejes de la transformación urbana a realizar en el futuro en esta zona.
El estudio urbanístico hace hincapié en las conectividades a las diferentes cotas topográficas que unen el espacio con el resto de la trama urbana. La Puerta de San Francisco, entendida como el espacio de encuentro y articulación del tejido urbano de la ciudad con el territorio a través de sus torrentes. Conscientes de esta condición esencial de rótula y posición estratégica de un espacio público actualmente poco concurrido y esencialmente dedicado a la función de aparcamiento, el equipo ha propuesto una serie de estrategias para transformar la plaza de San Francisco en un espacio bien conectado, naturalizado y habitado, estableciendo acciones de vinculación entre las escalas de ciudad, plaza y torrente.