Después de dos años al frente del Ayuntamiento, Vale Pino cede la vara de alcalde en cumplimiento del pacto con ERC y Junts. Hacemos balance de cómo le han ido estos últimos 24 meses, de cómo ve el presente y el futuro del municipio y de cómo afronta el verano la Torre.
¿Cómo ha visto estos tres últimos años de mandato?
El balance, como hemos dicho siempre, se hace al final del mandato, especialmente porque no solo tenemos el Plan de Acción Municipal, que es lo que va determinando las diferentes acciones que vamos haciendo, sino por el hecho de que haya tres alcaldes y 13 concejales. En diferentes momentos se ha cambiado el liderazgo de quien lleva el barco, pero no del rumbo, ni de lo que ya establecimos en el Plan de Acción Municipal. Por lo tanto, el balance es el diario que vamos haciendo, y cuando lo cerremos lo haremos de todo el mandato, pero lo que sí que puedo decir es que hay muchas cosas que ya se han avanzado. Estamos con el matadero, hemos acabado la piscina, y tenemos que ver qué hacemos con el teatro, donde estamos trabajando con diferentes administraciones. El balance no solo es el día a día o las mejoras que podemos ir haciendo, como hemos podido hacer en la calle Filadors, en los diferentes accesos al CAP o en el carril bici, sino también la reducción de la deuda del Ayuntamiento. Y otros proyectos que vienen del pasado, esperamos algún día cerrar el último, que es el teatro, darle el uso que se merece y poder ver el futuro centrándonos en cerrar el pasado.
¿En qué os ha mejorado un Plan de Acción Municipal?
Al final es una hoja de ruta. En este caso, nosotros somos tres partidos. Lo que cogimos son los programas de los tres partidos, juntamos todas las coincidencias y aquellas cuestiones que decía Esquerra, añadimos las de Junts, las necesidades que podía haber en el PSC, y pusimos una hoja de ruta que se está cumpliendo. La última revisión que hicimos iba por el 80%. Nos aporta, primero, que podemos explicar con toda la transparencia qué es lo que haremos y también dar la actualización de cómo están avanzando estos compromisos que cogimos. Es una gran herramienta de transparencia para que la gente vea cuáles son las intenciones del gobierno y cómo va cumpliendo aquello a lo que se comprometió.
¿Qué cambiaría en Torredembarra con 20.000 habitantes?
De entrada, dimensionar recursos necesarios. Es muy complejo para un municipio de casi 19.000 habitantes, que además se triplica en verano, dimensionar los servicios con la categoría de municipio de menos de 20.000. Lo que nos permitiría es la aportación del Estado para poder confeccionar adecuadamente cuáles son las necesidades reales, especialmente de recursos humanos, y a partir de aquí dar los servicios adecuados y dimensionados a la realidad que tenemos. Hay mucha gente que tenía aquí la segunda residencia, que ha venido a vivir a la Torre y que no se empadrona. Aquí siempre hacemos una insistencia. Por favor, si todos queremos que las calles estén limpias y que tengamos los servicios que tenemos, es importante empadronarse. A partir de aquí tenemos que jugar en el ámbito de subvenciones y de despliegue de nuevos servicios, pero como mínimo tendremos la organización necesaria. Hace 26 años que pasamos de 10.000, es demasiado tiempo. El objetivo es estos 20.000 para poder dotar la estructura del propio Ayuntamiento. No queremos una Torredembarra de 50.000 habitantes, ni mucho menos, queremos pasar al siguiente nivel para tener aquellos recursos. Nunca he oído en conversaciones que nadie quiera una Torredembarra de 45.000 o 50.000 habitantes.
¿Los presupuestos son limitados por eso?
¿Cuántos arquitectos necesita un municipio de 10.000? Pues uno. ¿Cuántos necesita uno de 19.000? Pues dos o tres. Dos arquitectos técnicos, un jurista de urbanismo, más policía... Al final, como no llegas a 20.000, todo se complica. Además, Torredembarra en los últimos años, por diferentes cuestiones y de forma muy acertada, ha puesto en marcha una serie de servicios no obligatorios para municipios de menos de 20.000 habitantes que se fueron incorporando por posibilidades presupuestarias del pasado. Hablo de la radio, la Escola de Música, la Escola d'Adults, o una de las mejores zonas deportivas de toda la provincia; no tenemos la necesidad estricta de tenerlo. Todo esto tiene un coste que se va asumiendo y que no deja de desarrollar con normalidad las grandes inversiones que han de venir. Pero es la realidad que tiene Torredembarra y con esto jugaremos hasta que podamos llegar a los 20.000 y estructurarnos adecuadamente.
A partir de ahora asumirá la primera tenencia de alcaldía y liderará el área de Servicios Técnicos. ¿Cuáles serán sus prioridades?
La coordinación, para eso la creamos y determinamos que la debía tomar el primer teniente de alcalde, porque es la persona más cercana al alcalde. A nivel de Servicios Técnicos, Torredembarra ya está en un nivel muy ambicioso y necesita esta coordinación. El hecho de que haya un mismo concejal coordinando todas estas áreas hace que, al final, se puedan canalizar mejor. Además, asumimos que yo ya soy de Servicios. Y, por lo tanto, creemos que Servicios y Servicios Técnicos conjuntamente harán que la coordinación entre los diferentes departamentos para abordar las diferentes problemáticas sea un buen sistema de trabajo. Ya lo diré de aquí a un año, pero estoy convencido de que saldremos adelante.
Ha venido el presidente Illa a Torredembarra. ¿Qué comentaron del Teatre Auditori? ¿Cómo está el proyecto?
El proyecto está en periodo de enmiendas. Se entró por parte de la dirección que ganó la licitación de la redacción. Ahora se están enmendando y ajustando unas cuestiones, examinando por parte de los técnicos todos los criterios especialmente técnicos del teatro. Como sabéis, la Generalitat ha incorporado a su presupuesto un millón de euros, la Diputación también incorporó un dinero a su y tenemos que ver cómo movemos estas subvenciones para poder llegar a hacer este teatro, que sería la guinda del pastel, el último edificio o proyecto del pasado que queda. Hemos tenido algunas visitas del mundo de la cultura para aconsejarnos cómo distribuirlo mejor, y estoy muy agradecido, hemos hecho piña para intentar conseguirlo. Tenemos que ver cómo encajamos la realidad económica y las subvenciones para poder desarrollar el proyecto cuando terminen de responder todas las enmiendas y poder sacar la licitación.
Están en pleno proceso para presentar el proyecto del Plan de Barrios para transformar el casco antiguo, del cual ha destacado la elevada participación ciudadana. ¿Cuáles son las intervenciones fundamentales que prevé el Ayuntamiento?
Que el presidente paseara por el casco antiguo no es casual. Hay una participación ciudadana importantísima y se la expliqué. Lo que hicimos es determinar cómo quedaría el Plan de Barrios. Inicialmente íbamos por 20 millones de euros, evidentemente eso no podía ser, ya sabéis que el tope es de 12,5 millones y ellos ponen el 70%. Hemos ido encajando todas las cuestiones que han surgido de estos procesos participativos, donde ha venido mucha gente y estamos muy contentos y satisfechos y eso se lo dije al presidente. Queremos mantener la cultura popular en el centro del pueblo. Le expliqué un poco de todo y quise que pasara por las calles para que él pudiera comprobar la necesidad que tenemos de que nos aprueben este Plan de Barrios. El presidente se entusiasmó y decidió quedarse un rato más. Quedamos muy contentos de su visita y de poner Torredembarra en el mapa. Sobra mucho que hacía 26 años que no había una visita oficial del presidente de la Generalitat a la institución.
¿Cómo empieza el verano Torredembarra con el Tour y el Eclipse como fechas clave? Sin contar con Fiesta Mayor de Baix a Mar, Cuadro, Santa Rosalía…
De entrada con mucha ilusión. Tenemos un tejido asociativo y de entidades muy potente en la Torre. Hay que encarar con ilusión estos dos acontecimientos únicos: el Tour y el Eclipse, que además se suman a toda la agenda de verano y Sant Joan. Nos preparamos para hacerlo con mucha seguridad y como una oportunidad para poner Torredembarra en el mapa, cosa que confluirá con la agenda completa de actividades que siempre tenemos. Será un verano bastante bueno, pero es cierto que estamos muy de moda. Cuando hacemos estas cosas nos encontramos con muchísima gente y hay que administrar esta realidad. En cuanto al comercio, el retorno depende de dónde estén ubicados. Lo hacemos especialmente desde la concejalía de Turismo y Comercio para atraer gente. Como el municipio es muy grande, hay cierta tendencia a hacerlo todo en el casco antiguo, y poco a poco tenemos que ir llevando cosas hacia otros lugares para que este retorno lo pueda tener todo el mundo. Lo que queda claro es que todo este esfuerzo que hacemos es para que haya un retorno en ellos y se acabe generando actividad económica. Esta es la intención de descentralizar actos, de manera que el flujo de gente no se concentre siempre en el mismo lugar y también quede un descanso para los vecinos.
Recientemente hubo una reunión con Diputación y representantes de los municipios del Baix Gaià. ¿Qué necesidades tiene?
Las necesidades del Baix Gaià las hemos hablado muchas veces entre alcaldes y alcaldesas. Está claro que nosotros ejercemos una capitalidad, porque somos el municipio más grande y muchos utilizan los servicios de la Torre. Dentro del territorio hay ciertas necesidades que debemos poner en común para ayudarnos. Una de las maneras que hemos encontrado es aprovechar las áreas funcionales mediante la Diputación de Tarragona, para ver a dónde nos lleva. La primera parte precisamente será recoger estas demandas y necesidades mediante entrevistas entre el personal de la Diputación y representantes de cada uno de los ayuntamientos. La esencia de este tema es creerse de una vez que el Baix Gaià tiene potencial, somos un área de más de 50.000 personas. Tendremos un nuevo CAP que dará servicio a todas estas personas, estamos coordinando acciones comunicativas con las radios de Roda, Altafulla y Torredembarra, y tenemos el convenio turístico del Baix Gaià. Celebro mucho que la Diputación lo haya entendido y que su presidente y vicepresidente hayan podido hilar fino para configurar estas estrategias de área funcional, que además serán un requisito europeo para pedir cualquier subvención. Hay muchas problemáticas a trabajar, como la movilidad, que es el tema estrella.
Tantos cambios en las calles... ¿Torredembarra se tenía que modernizar?
Sí, nos tenemos que modernizar y actualizar y lo vamos haciendo poco a poco mientras ajustamos la deuda que en 2015 era del 110% y hoy es del 40%. Tenemos que ganar espacio para las personas y arreglar las aceras. Tampoco tenemos un sistema de aguas pluviales y cada vez que hacemos una obra intentamos ponerlo. Torredembarra tiene muchos aparcamientos en solares vacíos, por lo tanto, la capacidad de absorber los vehículos cuando los sacamos de las calles existe y no nos preocupa este tema. Nos tenemos que acostumbrar, lo que no podemos querer son aceras anchas, árboles y también aparcar. La apuesta es esta y continuaremos. Tenemos un proyecto en los accesos al CAP con tres fases, la primera ya se ha hecho, la segunda es el aparcamiento y la tercera introducirá esta parte dentro del área urbana. También estamos trabajando con los accesos de la Antina. El mandato que viene también deberá ser obligatoriamente un mandato de calle porque la sociedad lo pide. Ya lo vimos en la calle Filadors, donde antes la gente mayor tenía que bajar de la acera porque era inestable y la iluminación invadía los balcones.
¿Cómo es la vida de alcalde?
Ser alcalde de tu municipio es uno de los mejores honores que puede tener alguien a quien le interesa el servicio público. Pero debo decir que es muy diferente. Después de 9 años de concejal tú crees que te puedes hacer una idea de lo que es ser alcalde y no, no tiene nada que ver, cambia mucho. El peso de la institución es tuyo y es un reto diario. He tenido un maravilloso equipo donde los concejales y concejalas han trabajado con muchísima independencia. Siempre he creído en los liderazgos compartidos, los concejales han tenido libertad para poder hacer lo que querían en sus proyectos y creo sinceramente que ha ido muy bien. El rol cambia radicalmente, pero he dejado la piel estos dos años de la misma manera que lo continuaba haciendo como concejal.
A principios de mayo se oficializó su candidatura a la alcaldía por el PSC para las elecciones del 2027. ¿Qué motivos le han empujado a presentarse por tercera vez consecutiva justo cuando cede la vara de alcalde?
Tengo más ganas. No nos engañemos, ser alcalde de una población como la de Torredembarra es muy ilusionante, es un reto que estoy dispuesto a hacer, como lo he hecho hasta ahora, de la mejor forma posible, con la máxima empatía y poniéndole todo de mi. Por lo tanto, evidentemente lo sería otra vez.
