El tramo más peligroso de la red viaria española está en Cataluña: 3 accidentes mortales en solo 6 kilómetros

Se trata de un tramo de 6 kilómetros de la N-340 en Mont-roig del Camp. La N-420 es la segunda con más kilómetros peligrosos.

17 de febrero de 2026 a las 13:32h

Un tramo de 5,9 kilómetros de la N-340 en Mont-roig del Camp (Baix Camp) es el más peligroso de toda la red estatal, según el 22º Mapa de Riesgo elaborado por el RACC con metodología iRAP. El segmento, situado entre Mont-roig y la intersección con la T-323, registra un índice de riesgo de 200,9, muy por encima del segundo clasificado, en León (160,1).

En este punto circulan una media de 2.319 vehículos diarios y, en el trienio 2022-2024, se han contabilizado tres accidentes con muertos o heridos graves. En el conjunto del trazado, la N-340 acumula 127 km considerados peligrosos.

TARRAGONA SE LLEVA LA PALMA

Otra carretera que atraviesa la demarcación, la N-420, es la segunda del Estado con más kilómetros de riesgo elevado o muy elevado, con 149 km. La encabeza la N-330, seguida también de la N-630.

Concretamente, la N420, entre los km 865,100 y 868,900, en los términos de Botarell, Les Borges del Camp y Riudoms: es un tramo con muchas intersecciones y accesos, giros e incorporaciones (sobre todo a la izquierda) y un volumen de tráfico cercano a los 20.000 vehículos/día, factores que incrementan el riesgo de accidente. Actualmente, se hacen obras para intentar reducir su otra siniestralidad.

En total, el estudio ha analizado 26.470 km de la Red de Carreteras del Estado, con 3.873 accidentes graves o mortales en tres años. Los resultados indican que 3.122 km (11,8%) presentan un riesgo elevado o muy elevado.

En Cataluña, el porcentaje es ligeramente inferior a la media estatal: 11% de los tramos (201 km). Girona es la única demarcación catalana por encima de la media, con un 18% de kilómetros peligrosos.

CARRETERAS CONVENCIONALES, MÁS PELIGROSAS

El informe confirma que las carreteras convencionales continúan siendo las más problemáticas: su índice de riesgo (24,4) es casi cuatro veces superior al de las vías de alta capacidad (6,4). Aunque el riesgo global se ha reducido desde 2010, por primera vez en quince años aumenta ligeramente en autopistas y autovías.

A pesar de que estas vías absorben más de cuatro veces más tráfico, concentran el 55% de los accidentes graves, mientras que las convencionales acumulan el 45% restante. La siniestralidad severa ya ha superado los niveles prepandémicos y complica el objetivo de reducir a la mitad las víctimas mortales antes de 2030.