Los principales ejes comerciales de la villa se visten con las luces de Navidad un año más pero este año, como prioridad, con criterios de sostenibilidad. Estas premisas pasan por cerrar las luces a las doce de la noche, consiguiendo así, un ahorro energético sumado al hecho de que todo el sistema lumínico es led en su totalidad desde hace ya unos años. Por otra parte, también se ha reducido el número de motivos navideños respecto a los últimos años. Desde el Ayuntamiento se ha considerado más adecuado concentrar estos elementos en calles y plazas más comerciales y también en aquellas zonas donde el tránsito de personas es mayor.
Como novedad a destacar, el Ayuntamiento ha adquirido este año una bola de grandes dimensiones que se ha instalado en la plaza del Castillo y que lucirá encendida hasta el final de las fiestas. Esta bola es un elemento de 5 metros de altura que permite transitar por debajo y hacer, si se quiere, fotografías. Además, el tramo remodelado del paseo Miramar, la calle de Tarragona y el paseo de la Sort són otros puntos de la población que estrenan iluminación.