Torredembarra ha cerrado filas contra el proyecto de grandes pantallas acústicas que Adif prevé instalar a lo largo de la línea ferroviaria. Los siete grupos del Ayuntamiento han acordado una declaración institucional conjunta para rechazar unas estructuras que podrían llegar a tener entre 5 y 8 metros de altura y que, según el consistorio, crearían una nueva “barrera urbana y social” en el municipio.
El Ayuntamiento no cuestiona la necesidad de reducir el ruido provocado por el paso de los trenes, pero considera que la solución planteada tendría un impacto excesivo sobre el entorno urbano y paisajístico. Por ello, propone sustituir las grandes pantallas por barreras de hasta 1,5 metros situadas mucho más cerca de la vía, combinadas con otras tecnologías que actúen directamente sobre el origen del ruido.
La declaración también alerta de las posibles consecuencias de las pantallas sobre la conectividad urbana, la fauna y el entorno, especialmente en una zona donde el ferrocarril atraviesa espacios muy próximos a las viviendas.
Una oposición compartida por todos los grupos
El posicionamiento institucional llega después de meses de debate sobre las medidas acústicas previstas en el corredor ferroviario del litoral tarraconense.
El proyecto afecta un tramo de más de 14 kilómetros entre Tarragona y Calafell y contempla pantallas que en determinados puntos urbanos pueden superar los cinco metros. Este verano, el Ministerio desestimó alegaciones presentadas contra el Plan de Acción contra el Ruido y mantuvo el modelo de pantallas como una de las principales medidas previstas.
Las asociaciones de vecinos de Torredembarra también se han movilizado contra la propuesta bajo el lema “Protección acústica, sí. Barreras de más de 5 metros, no” y han reclamado que se estudien alternativas con menor impacto visual y urbanístico.
Los municipios reclaman interlocución con el Estado
Torredembarra recuerda que en mayo pidió, junto con los ayuntamientos de Tarragona, El Vendrell, Calafell, Roda de Berà y Creixell, una reunión con la Subdelegación del Gobierno para abordar conjuntamente el proyecto.
La preocupación no es exclusiva de Torredembarra. Adif ya había presentado a los municipios afectados los proyectos de nuevas protecciones acústicas. En Roda de Berà, por ejemplo, el proyecto contempla unos tres kilómetros de pantallas de entre dos y cinco metros, mientras que la longitud prevista en Torredembarra también ronda los tres kilómetros.
Los consistorios temen que unas estructuras de estas dimensiones acaben condicionando no solo el paisaje, sino también la configuración urbana y la relación de los barrios situados a banda y banda del ferrocarril.
Torredembarra vuelve a reclamar las mercancías por el interior
La declaración va más allá de las pantallas acústicas y recupera una reivindicación histórica del territorio: trasladar el tráfico ferroviario de mercancías hacia el interior, alejándolo de los núcleos urbanos del litoral.
El Ayuntamiento considera que esta medida permitiría disminuir tanto las molestias acústicas como los riesgos asociados al paso continuado de convoyes de mercancías por zonas densamente habitadas. Las plataformas territoriales que se oponen a las pantallas también defienden desde hace tiempo este traslado como una solución estructural al problema.
El consistorio reclama igualmente a Adif y Renfe más inversión en la renovación de la infraestructura ferroviaria y de los trenes, argumentando que el estado de vías y convoyes también tiene incidencia en los niveles de ruido.
Torredembarra defiende así una alternativa que combine protección acústica, actuaciones técnicas sobre la infraestructura y una reorganización del tráfico ferroviario, pero rechaza convertir el trazado del tren en un corredor rodeado de grandes muros.
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