Un tesoro inédito en Cambrils: las libretas de señas que salvaron generaciones de pescadores

Lluís Font Fortuny y Antoni Piqué Aguiló han conservado estos documentos que usaban los pescadores antes de la existencia del GPS

21 de abril de 2026 a las 16:04h

El Archivo Municipal de Cambrils ha recibido la donación de dos antiguas libretas de señas conservadas por dos familias originarias de la comunidad pescadora de Cambrils. El alcalde de Cambrils, Oliver Klein, y los representantes de las familias, Lluís Font Fortuny y Antoni Piqué Aguiló, han firmado hoy el convenio de donación de estos documentos que usaban los pescadores antes de la existencia del GPS. Al acto también ha asistido el concejal Enrique Arce, y el director del Museu d’Història de Cambrils, Gerard Martí.

Dadas las características similares de los dos documentos y el hecho de que sean en soporte papel, ha motivado técnicamente a derivar conjuntamente la gestión de la donación del Museo de Historia de Cambrils, receptor inicial de la documentación, al Arxiu Municipal de Cambrils.

La excepcionalidad del caso es que, estudiadas las dos libretas, ambas tienen una relación evidente, ya que la libreta cedida por Antoni Piqué es una copia realizada hacia el año 1960 que amplía el documento cedido por Lluís Font y que demuestra su validez y uso aún plenamente en aquella fecha.

También tiene una gran importancia que el origen de la primera libreta, la de Lluís Font, se pueda situar cronológicamente con mucha seguridad anterior al año 1920, y por lo tanto, previa a la motorización de las embarcaciones de pesca en el puerto de Cambrils.

Una libreta de señas es uno de los bienes más preciados de los que disponen las familias de pescadores antes de la tecnificación de las embarcaciones y formaba parte de los secretos propios de los considerados “buenos pescadores”. Se trataba de las indicaciones que, conseguidas durante años por el método de ensayo y error, eran traspasadas de generación en generación.

Los documentos permitían disponer de todos los conocimientos necesarios para saber dónde pescar y también de aquellas malezas o accidentes submarinos donde se enganchaban las artes de pesca, provocando su pérdida. Los pescadores las superaban, pues, gracias a las señas, que por enfilación de al menos cuatro accidentes geográficos o construcciones visibles a simple vista, situaban el lugar exacto en medio del mar donde se encontraban las rocas u otros elementos sumergidos como los derrelictos.

Documentos excepcionales

Las libretas de señas de Lluís Font Fortuny y de Antoni Piqué Aguiló nos hablan con un catalán propio de los pescadores de Cambrils, de unas señas únicas del mar de Cambrils, entre el Cabo de Salou y el Coll de Balaguer, patrimonio inmaterial valiosísimo transmitido sobre todo después de siglos pescando al arrastre a la pareja del buey con vela latina. Para remachar la datación cabe apuntar que los dos documentos se cierran con un apartado final idéntico dedicado a la pesca del sardinal, que se perdió con la llegada del cerco gracias a la motorización de las embarcaciones hace un siglo aproximadamente.

Características de las libretas

Libreta de señas de Lluís Font Fortuny: Es una libreta rectangular, con tapa dura de cuero rugoso de color marrón y con las páginas cosidas en dos puntos. Contiene 43 páginas mecanografiadas con anotaciones a lápiz en algunas páginas. No contiene índice. Hay 4 páginas al inicio, la última de ellas con 3 sellos con el nombre de “Juan Fortuny Redes Cambrils”. En la parte final de la libreta hay 4 páginas más en blanco. Por tradición oral familiar, la libreta es atribuida al bisabuelo pescador del donante, Anton Fortuny Salvadó, que dejó la pesca de arrastre con motivo del Temporal de la Candelera de 1911. Era armador y perdió la pareja de barcas que tenía en propiedad. Su hijo Joan Fortuny fundó años después, en 1927, la empresa cambrilense Xarxes Fortuny, último fabricante de redes de Cataluña hoy todavía activa. Esta libreta, fue parcialmente publicada por Ramon Gomis en su libro “La Mar de la Frau. De Salou a Cambrils” el año 1987 y editado por Caja Madrid.

Libreta de señas de Antoni Piqué Aguiló: El documento contiene 22 folios mecanografiados y fotocopiados, por una cara. Los dos primeros son el índice y aparte hay dos folios en blanco que hacen uno de portada y el otro de contraportada. Incorpora mecanografiadas con la misma máquina, las indicaciones a lápiz de la libreta de Lluís Font Fortuny. El documento fue creado en las oficinas del antiguo Pòsit de Pescadors, donde trabajó Antoni Piqué Aguiló alrededor de 1960. Allí un pescador de Cambrils le trajo una libreta original, que el mismo Piqué transcribió, dando lugar a un nuevo documento, del cual se quedó una copia.