Territorio invertirá 11,8 millones en la mejora de 45 kilómetros de carreteras en Tarragona y el Ebro

Las obras se enmarcan en el Programa de Firmes Sostenibles del Gobierno, que prevé una inversión global de 250 millones de euros hasta 2029

04 de marzo de 2026 a las 16:20h

El Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica invertirá 11.883.443,15 euros en la mejora de 45 kilómetros de siete carreteras de titularidad de la Generalitat situadas en las comarcas tarraconenses y las Tierras del Ebro. Esta actuación forma parte de un plan más amplio que, en el conjunto de Cataluña, destinará este año cerca de 50 millones de euros a la renovación del firme de más de 300 kilómetros de unas ochenta vías de la red viaria catalana.

Las obras se enmarcan en el Programa de Firmes Sostenibles del Gobierno, que prevé una inversión global de 250 millones de euros hasta 2029. La consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, ha destacado que “estamos doblando la inversión destinada al mantenimiento y mejora de los firmes de las carreteras de la Generalitat; de modo que estamos revirtiendo un déficit que se había producido”, mediante unas actuaciones que tienen “la seguridad y la descarbonización como ejes principales”.

En concreto, los tramos que se mejorarán son: de Batea a la C-221; de La Aldea a Tortosa a la C-42; entre Vilaplana y la Selva del Camp a la TP-7013; de Constantí a la Selva del Camp a la C-422; entre Alcover y Valls a la C-37; el tramo de Constantí a la T-721; y de la Bisbal del Penedès a Llorenç del Penedès a la T-240.

Según Paneque, las actuaciones permitirán “garantizar un estado óptimo de la red viaria y contribuir a una mejora de la seguridad viaria”. Estas obras se insertan en las políticas del Govern para reducir la accidentalidad, como el despliegue del Programa Carreteras 2+1.

Además de mejorar las condiciones de seguridad y confort en la conducción y favorecer las comunicaciones viarias, las intervenciones incorporarán técnicas y materiales más sostenibles que los tratamientos convencionales. En este sentido, “se prevé una reducción del 25% como mínimo de las emisiones de dióxido de carbono”, ha subrayado la consejera. Asimismo, “se aplican materiales reciclables y se siguen criterios de reducción de consumo energético, de economía circular, de ciclo de vida y de compensación de emisiones”, ha añadido.