Una gata ha tenido que ser sacrificada después de quedar parapléjica al recibir el disparo de una escopeta de balines en Tarragona. Una vecina de una zona cercana a la avenida Rovira i Virgili que acostumbra a dar comida y agua a los gatitos de la calle ha encontrado al animal malherido, lleno de sangre, arrastrando las piernas de atrás y con fuertes signos de dolor.
Rápidamente, la mujer ha llevado al animal al veterinario, que a primera vista le han detectado un pequeño agujero en la espalda. Según fuentes de la clínica veterinaria consultadas por LA CIUTAT, en un principio pensaban que se podría tratar de la mordedura de un perro que lo hubiera atacado, pero una vez le han hecho una radiografía han visto que tenía un balín alojado que le habrían disparado con una escopeta o una pistola.
El balín ha aplastado la columna vertebral de la gata, provocándole una lesión medular y dejándola paralítica del tren inferior. Debido a la gravedad de las lesiones, por las cuales el animal incluso se hacía encima las necesidades, se ha decidido que finalmente lo mejor era sacrificarlo y darle la eutanasia. "Era una gatita de la calle, pero estaba esterilizada y era muy dócil", apuntan desde la clínica veterinaria.