Agentes de la Policía Nacional han detenido a siete personas, a quienes se les investiga como presuntos responsables de cometer dos tipos diferentes de estafas, y en las que las víctimas residirían fuera de Cataluña.
En la primera de las investigaciones se procedió a la detención de cinco personas de nacionalidad española que formarían parte de un grupo criminal, presuntamente dedicado a cometer estafas a través de conocidos portales de Internet de compra / venta y alquileres de viviendas.
La trama desmantelada anunciaba a través de estos portales, viviendas de alquiler de vacaciones en diferentes localidades turísticas de España, como Huelva y Alicante, entre otros, con ofertas muy llamativas por su precio en comparación con el precio habitual de mercado.
Los integrantes de la organización, operaban desde las localidades de Reus, Miami Platja y Mont-roig de Camp, pero gracias a las nuevas tecnologías, habrían podido captar a más de 65 víctimas que se repartidas por toda la geografía nacional, principalmente en Andalucía, Canarias, Baleares y Galicia.
Pagas y señales inferiores a 400 euros, para eludir el delito de estafa
Los integrantes de la organización con la clara intención de eludir un castigo penal mayor, solicitaban por la reserva de la vivienda, cantidades no superiores a los 400 euros, en concepto de paga y señal y así de esta manera responder solo por delitos leves.
Por otro lado, los estafados también han sido víctimas de un delito de usurpación de estado civil, toda vez que la organización habría utilizado para otros usos ilegítimos, la misma documentación personal de las víctimas que les habían enviado a fotocopiar para formalizar los supuestos contratos de alquiler.
Una denuncia en Palma de Mallorca inició la segunda investigación
La segunda de las organizaciones desarticuladas, se produjo gracias a una denuncia interpuesta en Palma de Mallorca. En ella se advertía que la identidad del denunciante habría sido usurpada para la contratación de una serie de créditos en línea y tarjetas, a través de una entidad financiera especializada en créditos al consumo y el valor ascendería a unos 15.000 euros.
Para dificultar el rastreo del dinero obtenido por los estafadores, lo traspasaban de una cuenta a otra, a nombre de diferentes sociedades mercantiles, con la clara intención de dificultar la acción policial y evitar el bloqueo de las cuentas.
Finalmente, los investigadores lograron identificar a dos personas vecinas de la localidad de Reus, que estarían detrás de la trama, procediendo a su detención como presuntos autores de un delito de estafa, usurpación de estado civil y pertenencia a grupo criminal.
