Cuarta noche seguida de botellones en Tarragona. El escenario ha sido, una vez más, el cementerio y sus alrededores.
Los jóvenes se reunieron sobre las 2 de la noche, y empezaron a beber y a hacer ruidos.
Esta pasada noche, se han reunido un total de 1.500 personas. La fiesta se ha llegado a alargar hasta las 8 de la mañana.
Ninguna actuación policial ha intervenido, cosa que ha provocado que los vecinos y vecinas de la zona no hayan podido dormir en toda la noche.
