La aplicación de las medidas sanitarias para hacer frente a la pandemia de la covid-19 ha hecho aumentar los controles de la Guardia Urbana de Tarragona con el fin de asegurar su cumplimiento.
Desde mediados de julio en la ciudad se han puesto 77 denuncias relacionadas con estas medidas. La mayoría de las cuales, 51, se han puesto a personas que no llevaban mascarilla.
Además, también dos ciudadanos han sido denunciados por no respetar la distancia entre personas y 8 lo han sido por fumar.
También se han denunciado varios establecimientos: 9 por superar el aforo o no cumplir las normas de seguridad y 7 por infringir los horarios.
En el marco de estas actuaciones, se ha intensificado la presencia de la Guardia Urbana en espacios abiertos como parques que se han convertido en punto de encuentro de jóvenes tras el cierre del ocio nocturno. Por ejemplo, ayer en el Parque Francolí se hicieron un total de 16 identificaciones a jóvenes.
Además, uno de los jóvenes fue denunciado por no llevar la mascarilla reglamentaria. Estas actuaciones buscan disuadir la práctica del botellón entre los jóvenes, ya que no se cumplen medidas de distanciamiento social y además provocan molestias a los vecinos.
