La Diputación de Tarragona ha realizado tareas de poda y tala de arbolado a lo largo de 83 kilómetros de siete carreteras de su red viaria hasta el 15 de junio con el objetivo de evitar la propagación de incendios este verano. Se trata de actuaciones que se realizan en coordinación con el Cuerpo de Agentes Rurales de la Generalitat de Cataluña, con quien se evalúa previamente el estado de las carreteras y se decide qué vías necesitan una actuación prioritaria. El objetivo es que funcionen como cortafuegos y eviten la propagación de las llamas en caso de incendio.
En el Camp de Tarragona, para este verano, se han realizado tareas de poda en un total de 44 kilómetros de carreteras, concretamente en la T-700, del Monasterio de Poblet a la TV-7005; en la T-712, de Gratallops a El Lloar; en la T-734, de la N-420 a El Molar, y en la T-740, de Falset a Porrera. En cuanto a las Terres de l'Ebre, se han podado 39 kilómetros, en las vías T-702, de La Bisbal de Falset a La Palma de Ebro; en la T-703, de la C-233 a La Palma de Ebro, y en la TV-7411, de Riba-roja d'Ebre a La Pobla de Massaluca.
El servicio de Carreteras de la Diputación también realiza durante el año tareas de siega de los márgenes de las carreteras para evitar el crecimiento y el secado descontrolado de los matorrales con el objetivo de prevenir incendios y garantizar la visibilidad y seguridad de los usuarios de la vía. Durante 2019, se segaron más de dos veces los 1.107 kilómetros de su red viaria.
Todas estas actuaciones suponen una inversión media de 1,2 M€ al año en trabajos de siega, tala y poda. La actividad de poda en la red viaria de la Diputación queda interrumpida durante los meses de verano para evitar el riesgo de incendios y se reanuda a partir de septiembre.
