"Tarragona confinada. La ciudad escondida" es el título de la exposición que el Puerto de Tarragona organizará a partir del 13 de septiembre próximo, coincidiendo con los seis meses de la fecha del decreto de confinamiento de Cataluña (13 de marzo). La muestra fotográfica a cargo de 11 profesionales vinculados con Tarragona quiere recoger una memoria gráfica de lo que ha sido el período de confinamiento para los tarraconenses y tarraconenses. Unos meses en los que la ciudad ha permanecido doblemente escondida por la obligatoriedad de quedarse en casa y, consecuentemente, por la invisibilidad de muchas de las cosas sucedidas. La muestra se podrá visitar del 13 de septiembre al 8 de noviembre en el Tinglado 1 del Muelle de Costa del Puerto de Tarragona.
La exposición cuenta con la colaboración de Pep Escoda en el asesoramiento conceptual y artístico de la exposición. Escoda, premiado hasta 21 veces con el Premio Nacional Lux de fotografía profesional en diversas categorías (retrato, paisaje, arquitectura o proyecto personal), será además uno de los 11 fotógrafos que expondrá en el Tinglado 1, junto con 10 profesionales más: Alba Rodríguez, Cristina Serra, Montse Riera, David Oliete, Fabián Acidres, Laia Solanellas, Adrià Borràs, Àngel Ullate, Rubén Perdomo y Gerard Boyer.
La exposición contará con 110 fotografías, diez por cada participante, que presentarán una mirada panorámica de los efectos del confinamiento en las personas, familias, profesionales y empresas y, de forma especial, en aquellos colectivos que han estado en primera línea prestando servicios esenciales. El presidente del Puerto de Tarragona, Josep Maria Cruset, cree que "un fenómeno como éste, compartido por tanta gente, de dimensiones inesperadas y con efectos muy amplios en todos los aspectos de la vida, del trabajo y del ocio, es un momento histórico que debe quedar registrado para la posteridad".
El objetivo de la muestra es que una parte de la obra expuesta quede depositada en el Fondo de Arte del puerto y en el Archivo del Puerto de Tarragona para que las generaciones futuras tengan una visión general y, a la vez personal de cada fotógrafo, del impacto del COVID19 en el tejido social y productivo de la ciudad y del territorio.
Finalidad social La exposición, explica Cruset, "quiere mostrar muchas cosas que han quedado escondidas durante el confinamiento, entre ellas, el trabajo de muchas personas prestando servicios esenciales, y también un homenaje a todas estas personas que han tenido que hacer frente a la pandemia en primera línea". La intención es que sanitarios, policías, voluntarios, tengan un protagonismo especial en esta exposición. Además, el público asistente podrá encargar a los autores copias de las imágenes expuestas. Los fotógrafos destinarán el 50% de lo que recauden a entidades y acciones sociales que hagan frente a los efectos de la pandemia de coronavirus.