El Departamento de Interior autorizará al Ayuntamiento de Tarragona a utilizar drones para vigilar las zonas de rocas y de difícil acceso de las playas de la ciudad. La medida llega tras la muerte de tres menores en la playa del Arrabassada y se enmarca en la voluntad de reforzar la prevención en los puntos más sensibles del litoral.
La consejera de Interior, Núria Parlon, ha explicado que el consistorio tarraconense había solicitado esta autorización para poder sobrevolar las zonas más complejas “desde el punto de vista de los servicios de socorrismo”. La Dirección General de Administración y Seguridad ya ha recibido la petición y Interior prevé darle luz verde.
Vigilancia especial en las zonas de salto
El subjefe de la Guardia Urbana de Tarragona, el inspector Alberto Lacueva, ha explicado que la autorización permitirá reforzar la vigilancia en la zona de rocas y, especialmente, en los puntos donde habitualmente hay personas que realizan saltos al mar.
“La idea es, a raíz de esta incidencia, poder vigilar de una manera más eficiente el tema de los saltos”, ha apuntado Lacueva, que ha recordado que se trata de una problemática con la que la ciudad convive “desde hace mucho tiempo”.
El inspector ha remarcado que los tres menores fallecidos recientemente “parece que no estaban saltando”, pero ha admitido que la tragedia ha acelerado la necesidad de mejorar el control de estas zonas.
Drones casi cada día y en horas de máxima afluencia
Según Lacueva, la previsión es que los drones se utilicen prácticamente cada día en los puntos con más incidencia. “Hay un plan de acción y prácticamente saldrán todos los días”, ha explicado.
El dispositivo se desplegará sobre todo en los momentos de mayor presencia de bañistas. “Cuando haya más gente en las rocas o en la playa, más sentido tendrá hacer subir el dron”, ha indicado el inspector, que ha descartado utilizarlo en horarios sin afluencia porque “no tendría sentido”.
La aplicación del nuevo sistema comenzará cuando llegue la autorización definitiva, que la Guardia Urbana espera de manera inminente. “Cuando tengamos la autorización, que aún no ha llegado pero está a punto, empieza”, ha señalado Lacueva.
Los puntos más sensibles del litoral tarraconense
La Guardia Urbana ya tiene identificadas diversas zonas del litoral donde se concentrará esta vigilancia. Entre los puntos citados por Lacueva se encuentran la Punta de la Móra, el Preventorio, el Arrabassada, la Sabinosa y el tramo entre la Sabinosa y el Miracle.
Son espacios donde la configuración de la costa, la presencia de rocas y la dificultad de acceso pueden complicar una intervención rápida de los servicios de emergencia.
Un refuerzo para la unidad de playas
La vigilancia con drones se integrará dentro del trabajo que ya hace la unidad de playas de la Guardia Urbana, que funciona durante la temporada de verano. Según Lacueva, esta unidad combina patrullaje a pie y con vehículo, y recorre la línea de costa para controlar incidencias y reforzar la prevención.
“Es una unidad que ya hace tiempo que funciona en verano”, ha explicado el inspector. Durante el invierno, los agentes vuelven a sus unidades habituales, pero cada temporada estival se reactiva este dispositivo específico.
Lacueva ha defendido que la unidad “ha funcionado muy bien”, pero ha admitido que la última incidencia ha llevado al cuerpo a plantear un refuerzo. “Con esta última incidencia que hemos tenido, la idea es reforzar esta unidad de playas”, ha afirmado.
El dron avisará a la patrulla
La Guardia Urbana dispone actualmente de seis agentes formados y dos drones, aunque habitualmente solo vuela uno. Lacueva ha explicado que estos aparatos ya se han utilizado en otros dispositivos policiales y ha recordado que hace poco permitieron detectar un robo en el interior de un vehículo.
Ahora, la idea es trasladar esta herramienta a la vigilancia de playas. El funcionamiento será sencillo: el dron permitirá detectar conductas de riesgo y, si es necesario, avisará a la patrulla para que intervenga. “El dron avisará a la patrulla y denunciará a quien haya que denunciar”, ha resumido Lacueva.
Sanciones de 100 euros
Las conductas imprudentes en las zonas de rocas pueden comportar sanciones. Según ha detallado Lacueva, las multas previstas son de 100 euros, una cantidad que el mismo inspector ha definido como “bastante baja”.
El subjefe de la Guardia Urbana ha apuntado que la posibilidad de incrementar estas sanciones es una cuestión que podría estudiar el Ayuntamiento, aunque requeriría un trámite administrativo.
En cuanto a la evolución del problema, Lacueva ha asegurado que la situación es bastante estable, aunque el último año se ha detectado un ligero incremento. “Siempre hay un grupo de gente. Más o menos es estable, aunque el último año ha crecido un poquito”, ha explicado.
Interior impulsa una campaña de prevención
La medida de los drones se ha conocido en el marco de la presentación de la campaña ‘Al agua, hagamos equipo’, impulsada por el Departamento de Interior para educar y sensibilizar a los bañistas ante los riesgos en el mar, piscinas y otras zonas de baño.
Parlon ha alertado de que, desde el inicio de la temporada el pasado 15 de junio, ya se han registrado cinco ahogados en el mar y cuatro en piscinas privadas. Por ello, ha hecho un llamamiento a la responsabilidad individual y colectiva.
La campaña quiere recordar que, más allá de los recursos públicos, la seguridad también depende de la actitud de los bañistas. Interior insiste en la necesidad de respetar las indicaciones de los socorristas, evitar conductas de riesgo y llamar al 112 ante cualquier situación de peligro.
Revisión de la normativa de playas
Paralelamente, Interior trabaja en la revisión del marco normativo de vigilancia y socorrismo en las playas, vigente desde 2013. El grupo de trabajo creado para abordar esta actualización estudia medidas como el uso de tecnología en zonas de riesgo, la incorporación de drones o la mejora de la señalización disuasoria.
La previsión es que las conclusiones estén listas a finales de año. El objetivo es impulsar una actualización consensuada con socorristas, instituciones y administraciones con competencias en playas y costas.