El Ayuntamiento de Tarragona reforzará la prevención ante posibles casos de sumisión química durante Santa Tecla con el reparto de 2.925 pulseras Centinela. Los brazaletes se podrán obtener gratuitamente las noches del 21 y 22 de septiembre, coincidiendo con dos de las jornadas con más actividad nocturna de la fiesta, entre ellas la Baixada de l’Àliga.
Las pulseras incorporan dos tests con reactivos químicos que permiten comprobar en pocos segundos si una bebida podría contener alguna de las más de 22 sustancias que el sistema es capaz de identificar. Entre estas se encuentran el GHB y compuestos asociados a sustancias como la ketamina, el LSD, el éxtasis o la llamada burundanga.
Además, cada brazalete incluye un código QR que permite consultar desde el teléfono móvil las instrucciones de uso, interpretar el resultado, contactar con el 112 y compartir la ubicación en tiempo real con contactos de WhatsApp.
¿Dónde se podrán conseguir las pulseras?
El lunes 21 de septiembre, los brazaletes se repartirán en los Puntos Lila de la plaza del Rei y la baixada de la Pescateria. Al día siguiente, martes 22, se podrán recoger en la plaza de la Font y en el Parc del Francolí.
También se podrán pedir en los dispositivos de la Guardia Urbana situados en los espacios donde se celebren conciertos. El reparto será controlado para intentar garantizar que lleguen a personas que quieran utilizarlas y explicarles correctamente el funcionamiento.
La compra de las 2.925 pulseras se ha financiado con recursos del Pacto de Estado contra la Violencia de Género, según ha informado el consistorio.
Una gota y un resultado en pocos segundos
El funcionamiento está pensado para que se pueda hacer una comprobación rápida ante la sospecha de que alguien haya manipulado una bebida. Hay que retirar la protección de los reactivos y depositar una muestra de la bebida en los dos espacios de prueba de la pulsera. En aproximadamente tres a cinco segundos, el primer test muestra un círculo naranja si reacciona ante alguna de las sustancias que detecta.
El segundo está destinado específicamente al GHB y se vuelve azul si el reactivo identifica su presencia. Este compuesto tiene efectos depresores sobre el sistema nervioso central y puede estar relacionado con episodios de sumisión química.
Las pulseras tienen un cierre reutilizable y se pueden conservar para otras ocasiones siempre que los tests aún no se hayan utilizado. Su vida útil es de un año desde la fabricación.
El resultado no sustituye un análisis médico o policial
El Ayuntamiento remarca que el resultado de la pulsera no tiene validez pericial. Por lo tanto, un resultado positivo o una sospecha de sumisión química requiere avisar inmediatamente los servicios de emergencias o las autoridades y seguir los protocolos sanitarios correspondientes.
La medida busca añadir una herramienta preventiva durante las noches con más concentración de personas de Santa Tecla, especialmente en espacios de fiesta y conciertos.
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