El proyecto de urbanización correspondiente al Polígono de actuación urbanística 64, ubicado en torno al colegio Sant Pau de Tarragona, ha experimentado un avance importante con la aprobación inicial de su modificación. Esta intervención contempla sustituir la rotonda provisional prevista por una intersección que se adapte mejor a las necesidades de movilidad derivadas del desarrollo inminente de la residencia que se construirá sobre el antiguo depósito de vehículos.
Según ha explicado el consejero de Urbanismo Nacho García, “esta zona vivirá una importante transformación en los próximos años con la creación del supermercado, la residencia y el desarrollo PMU14 y con esta modificación nos aseguramos de que todas las piezas encajan perfectamente”. La nueva configuración urbana busca compatibilizar los elementos previstos en este sector para garantizar una coherencia funcional y viaria entre los diferentes proyectos en ejecución.
Cambios en las infraestructuras viarias previstas
Inicialmente, se había planificado una rotonda provisional durante la tramitación del plan especial asociado al depósito de vehículos; no obstante, dada la aprobación reciente de este documento, se ha optado por coordinar simultáneamente las actuaciones para que la rotonda definitiva forme parte integral de las obras vinculadas a la nueva residencia. Este cambio permitirá un mejor encaje entre las infraestructuras viarias y los equipamientos residenciales previstos.
Conservación patrimonial: tramo de mina recuperado
Además, esta reordenación urbanística facilita también preservar un fragmento significativo de la mina del arzobispo localizada durante los trabajos constructivos del supermercado situado en la antigua Casa Sant Josep. Esta medida responde a criterios de protección del patrimonio cultural en consonancia con las normativas vigentes.
La modificación fue aprobada inicialmente el pasado viernes y está pendiente de examen próximamente por parte de la Comisión Territorial del Patrimonio Cultural de Tarragona, organismo encargado de evaluar el impacto sobre los valores históricos antes de autorizar definitivamente cualquier actuación.
