Tarragona estrena una consulta de obesidad para mejorar el diagnóstico y el tratamiento

La nueva consulta especializada del Hospital Universitario Joan XXIII ofrece una valoración más amplia que va más allá del peso y el índice de masa corporal

03 de marzo de 2026 a las 13:38h

El Hospital Universitario Joan XXIII de Tarragona ha incorporado una nueva consulta monográfica de obesidad para atender esta patología con una mirada más amplia que la del peso y el índice de masa corporal (IMC). El servicio, que funciona desde finales del año pasado, nace con el objetivo de ofrecer un seguimiento específico y coordinado, entendiendo la obesidad como una enfermedad crónica y multifactorial que a menudo va ligada a otros problemas de salud.

La novedad principal es el cambio de criterio a la hora de valorar a los pacientes. En lugar de fijarse solo en cuántos kilos se pierden, el equipo clínico analiza cómo se distribuye la grasa y cuál es el estado del tejido muscular. Esta información permite afinar el diagnóstico y orientar mejor los objetivos, especialmente en personas con complicaciones metabólicas o con pérdida de masa muscular.

 

Pruebas para ver “qué pasa dentro” más allá de la báscula

La consulta incorpora una valoración morfofuncional que incluye diferentes pruebas para obtener indicadores más precisos de salud corporal. Entre las herramientas de seguimiento hay la ecografía muscular y abdominal, la dinamometría (fuerza), tests funcionales y la bioimpedancia, que ayudan a monitorear cambios en composición corporal y en capacidad física, más allá del simple descenso de peso.

Este enfoque es especialmente relevante porque la obesidad no solo aumenta el riesgo de patologías a largo plazo, sino que también puede afectar el bienestar mental y la calidad de vida. En Cataluña, se calcula que la padece aproximadamente el 14% de la población adulta y los profesionales alertan de que los casos también crecen entre niños y jóvenes.

 

Tratamiento basado en hábitos… y alternativas cuando es necesario

El programa pone el foco en el trabajo de hábitos. Los pacientes participan en sesiones individuales y grupales con dietistas-nutricionistas, con un plan que busca reeducar la alimentación y adaptarla a cada situación. A esto se suma la prescripción de ejercicio físico ajustado, la mejora del sueño y estrategias para gestionar el estrés, factores que pueden influir decisivamente en la evolución de la enfermedad.

En paralelo, la unidad también contempla opciones adicionales cuando el caso lo requiere. En determinadas situaciones se puede valorar tratamiento farmacológico para favorecer la pérdida de peso y mejorar patologías asociadas. Y, en pacientes seleccionados que no consiguen progresar con los cambios de estilo de vida, se abre la puerta a la cirugía bariátrica como recurso terapéutico.

Con esta consulta, el Joan XXIII busca reforzar la atención especializada a la obesidad en el Camp de Tarragona con un modelo más personalizado, que prioriza el seguimiento clínico global y el acompañamiento continuado para reducir riesgos y mejorar la salud a medio y largo plazo.