El Ayuntamiento de Tarragona continúa trabajando para encontrar solución a la crisis de vivienda que sufre, no solo la ciudad, sino gran parte de Cataluña. Uno de los principales problemas a los que se enfrenta es a la proliferación de pisos turísticos, que hacen que viviendas que hasta hace poco eran de uso residencial dejen de estar en este mercado, aumentando la falta de alternativas para cientos de personas que buscan piso.
En este sentido, una de las principales actuaciones del consistorio en el último año ha sido cuantificar el número total de pisos de la ciudad que se destinan al uso turístico de forma legal y determinar si cumplen con la normativa. En caso contrario, el Ayuntamiento activa las actuaciones para retirar la licencia turística. Esta medida, pactada entre el PSC y En Comú Podem en 2023, continúa en marcha y entre los meses de abril de 2025 y enero de 2026 se han inspeccionado más de tres centenares de estos pisos, de los cuales más de una cincuentena presentaba irregularidades.
La medida nació de un caso concreto que se detectó en la Parte Alta, donde una mujer vivía de alquiler residencial en un piso que contaba con licencia turística activa. Los propietarios del piso, cuando le venció el contrato, la quisieron echar para devolver el piso al mercado turístico y sacar más rendimiento económico.
340 pisos revisados y 74 expedientes abiertos
Según los últimos datos disponibles, en Tarragona hay unos 2.100 pisos turísticos con licencia (HUT). De estos, desde el 15 de abril de 2025 hasta el 14 de enero de 2026 se han inspeccionado un total de 340, primero de forma aleatoria y después centrándose en los barrios de Llevant, la Part Alta y el Serrallo, que son los barrios tarraconenses que concentran la mayoría de viviendas de uso turístico. Para la revisión, se parte de los datos del Registro de Turismo de la Generalitat de Catalunya (Departamento de Empresa y Trabajo) y del Departamento de Actividades del Ayuntamiento.
De los 340 viviendas inspeccionadas, se han encontrado irregularidades en 74 pisos, casi el 22% del total, por los cuales se han incoado expedientes de baja de actividad o pérdida de eficacia del comunicado de vivienda turística. El motivo de estos expedientes es que se ha detectado que en estos pisos no se ejercía la actividad según establece la normativa.
De estos 74 expedientes, los propietarios de 21 pisos han presentado alegaciones que actualmente están en fase de resolución por parte de los Servicios Jurídicos del Ayuntamiento. De momento, el consejero de Territorio y Patrimonio tarraconense, Nacho García Latorre, ha emitido 38 resoluciones para anular la licencia turística de estos pisos.
Pisos con licencia turística que no ejercen la actividad
Los propietarios que quieran convertir su piso en un negocio turístico deben solicitar una licencia turística que permita ejercer esta actividad, y para conseguir esta licencia y mantenerla en el tiempo se debe cumplir la normativa que regula esta tipología de viviendas. Si no se cumple, el Ayuntamiento tiene la posibilidad de dar de baja la licencia, y por tanto sacar el piso del mercado turístico, con la posibilidad de que este acabe retornando al mercado de alquiler residencial o incluso al mercado de compraventa.
Entre los principales puntos de la normativa está la obligatoriedad de que el piso turístico inicie su actividad en los primeros tres meses después de recibir la licencia. Además, esta actividad no se puede ver interrumpida durante más de seis meses consecutivos —no se podría, por lo tanto, alquilar un piso turístico solo los meses de verano y tenerlo cerrado el resto del año.
Estos pisos tampoco pueden destinarse al alquiler habitual, es decir, no se puede empadronar nadie. Esta es precisamente una de las herramientas que han usado los inspectores para encontrar pisos turísticos que no se estén dedicando a esta función. Según el consejero de En Comú Podem, Jordi Collado, el sistema basado en el padrón para encontrar irregularidades en los pisos turísticos es "robusto" y permitirá sacar adelante la mayoría de los expedientes abiertos, a pesar de que algunos de los propietarios han presentado alegaciones.
Más de 2.100 pisos turísticos a revisar
Por el momento, el Ayuntamiento ha podido inspeccionar 340 de estos más de 2.100 pisos turísticos que hay en Tarragona, pero el consistorio aspira a poder revisarlos todos. A pesar de todo, el proceso es lento y el alcalde, Rubén Viñuales, ya pidió la implicación de la Generalitat para permitir agilizar este proceso.
En este sentido, el Govern y los Comuns ya pactaron la puesta en marcha de un cuerpo de inspectores de vivienda para toda Cataluña que actualmente se encuentran en fase de formación, de los cuales 12 irán destinados al Camp de Tarragona. Una vez estos inspectores se incorporen, el Ayuntamiento podrá agilizar la inspección de estos más de 2.000 pisos turísticos que hay en Tarragona para determinar si cumplen con la normativa. Si se mantiene un porcentaje similar al visto hasta ahora —un 22% de los pisos revisados tenían irregularidades—, el consistorio podría retirar más de 460 licencias.
