El 25 de febrero, hacia las 20:30 horas, agentes de la Guardia Urbana de Tarragona identificaron un vehículo que cometía una infracción en la calle Francolí. Al detener al conductor, un hombre de 23 años, se constató que no disponía del permiso para conducir.
Además, los policías verificaron que el coche presentaba la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) caducada y circulaba sin contratar el seguro obligatorio. Ante esta situación, se procedió a la inmovilización del vehículo y a su traslado al depósito municipal correspondiente.
Drogas y otras irregularidades detectadas en el control
Durante la inspección, los agentes localizaron sustancias estupefacientes dentro del vehículo y sometieron al conductor a un test para detectar consumo reciente. El resultado fue positivo por drogas, hecho que incrementa la gravedad de los hechos denunciados.
A pesar de estas múltiples infracciones administrativas y penales, la Guardia Urbana no efectuó ninguna detención sino que abrió diligencias correspondientes contra el individuo implicado.
Contexto de incremento de incidencias similares en Cataluña
El incidente forma parte de una tendencia reciente en la que se ha observado un aumento significativo en casos donde conductores circulan sin permiso válido o con otras deficiencias administrativas. Según ha publicado el digital El Caso, hace pocos días se registró un episodio similar en Empuriabrava donde otro conductor fue detectado conduciendo con carné suspendido, bajo el efecto del alcohol y sin seguro vigente.
Asimismo, en Horta de Sant Joan se han documentado diversas ocasiones en que individuos han sido interceptados mientras conducían ebrios y sin autorización legal para hacerlo.