El poblado de Hifrensa recupera parte de su brillo. El Ayuntamiento de Vandellòs i l’Hospitalet de l’Infant ha completado recientemente los trabajos de restauración del pabellón y de la Escola Àster, situados dentro del conjunto residencial conocido como poblat Hifrensa. Este complejo, construido en 1975 con la finalidad de alojar a los trabajadores de la central nuclear Vandellòs I, está diseñado según las directrices arquitectónicas de Antonio Bonet Castellana y es reconocido como Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN), siendo un ejemplo destacado del racionalismo arquitectónico en Cataluña.
Esta intervención forma parte del proyecto denominado “Hifrensa Viva, energía para descubrir. La última colonia industrial de Cataluña”, que ha contado con un presupuesto total de 1.319.143 euros, financiados íntegramente mediante fondos europeos Next Generation, canalizados por el Ministerio de Industria y Turismo dentro del marco del Programa para la Mejora de la Competitividad y Dinamización del Patrimonio Histórico con uso turístico. La ejecución de los trabajos se inició en abril de 2025, culminando este julio. Las actuaciones han incluido tanto adecuaciones funcionales como restauraciones orientadas a conservar los valores patrimoniales originales.
¿Qué se ha hecho?
En la escuela se han reparado cubiertas, se ha rehabilitado la estructura de hormigón visto, se han eliminado anexos ajenos al proyecto original y se han recuperado huertos didácticos. En cuanto al pabellón, se han rehabilitado las carpinterías originales, se ha reparado el hormigón visto, se han reformado y reubicado elementos añadidos en intervenciones anteriores y se ha adecuado el espacio interior a la normativa vigente de seguridad en caso de incendios y evacuación.
Las obras, que han afectado una superficie construida de 2.177,75 m², tenían como objetivo principal la preservación del patrimonio arquitectónico diseñado por Antonio Bonet, así como ponerlo en valor para usos culturales y turísticos. De hecho, actualmente dentro del conjunto se puede visitar el Petit Museu Antonio Bonet, creado en 2018 a partir de un proyecto de transferencia de conocimiento de la Fundació URV.
La alcaldesa del municipio, Assumpció Castellví, ha agradecido a la hija de Antonio Bonet -presente en la visita- el legado de la obra de su padre y el valor para el territorio. "Para nosotros es un rasgo identitario e histórico de L'Hospitalet de l'Infant. Es historia, conservar el legado y también un reclamo turístico, arquitectónico, cultural y deportivo", afirma. Por su parte, el rector de la URV, Josep Pallarès, ha mostrado la satisfacción por el proyecto ya que es un ejemplo, tal como ha asegurado, de la transferencia a la sociedad de la investigación y la pericia del personal investigador de la URV, y ha subrayado la importancia de preservar, poner en valor y difundir la obra de uno de los arquitectos de referencia en la demarcación de Tarragona.
Un ejemplo único del arquitecto racionalista Antonio Bonet Castellana
El poblado Hifrensa es un conjunto residencial ubicado entre la línea férrea de Barcelona y Tortosa y la primera línea de la costa. La singularidad del poblado proviene de su origen porque fue construido con capital de la empresa Hifrensa (Hispano Francesa de Energía Nuclear SA) con la finalidad de alojar a los trabajadores de la central nuclear de Vandellòs-I. Desde que la central cerró en 1989, los espacios comunes son de titularidad municipal y las viviendas se destinaron al mercado libre.
El conjunto, que contaba con escuela, biblioteca, club social, residencia para los empleados solteros, una zona deportiva y las dotaciones necesarias para abastecer unas 280 viviendas, es un ejemplo único en el estado de la obra del arquitecto racionalista Antonio Bonet Castellana, que le dio una concepción modular e integrada en el paisaje.
Juan José Ródenas, redactor del proyecto de rehabilitación, subraya el "valor patrimonial" del poblado. "Es una urbanización de vivienda obrera. Normalmente, asociamos el patrimonio a los mil años de historia, a los palacios o a los edificios religiosos, pero este es un caso muy particular", explica. Además, remarca que la edificación se hizo con unos "criterios de sostenibilidad" que continúan vigentes hoy en día. "Son arquitectos que no hablaban de sostenibilidad, pero utilizaban estrategias que se pueden usar ahora", remarca.
De cara al futuro, la alcaldesa Castellví asegura que tienen en mente darle continuidad a la rehabilitación de este lugar. Según apunta, el siguiente paso será el albergue, que necesitaría una inversión alrededor del millón de euros.
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