Este mediodía, Salou ha sido testigo de un momento cargado de emoción con la llegada de David Giménez, el joven de 31 años que ha completado una extraordinaria aventura personal: dar la vuelta a la península Ibérica caminando en solitario durante casi 300 días. El acto de bienvenida ha tenido lugar en la plaza de las Comunidades Autónomas, frente al monumento al Rey Jaime I, donde familiares, amigos, vecinos y representantes institucionales, han recibido al deportista con gran entusiasmo.
En su discurso ha explicado que "esto no es el final sino un principio de muchos retos. De conquistar el mundo entero y disfrutar del día a día para estar conectado en el presente y esto es lo que me gusta". “No pensar en el día de mañana, solo disfrutar, porque no sabemos dónde estaremos mañana. En referencia al reto, ha dicho que “todo el mundo lo habría podido hacer pero yo me atreví”. Además, ha añadido que “próximamente explicará sus próximas proyectos pero que ahora quiere disfrutar de la familia y los amigos. El joven ha finalizado su discurso agradeciendo a amigos y familia “sois el motor de todo esto y me siento muy feliz de haberlo conseguido”.
El proyecto, conocido como el “Reto de David”, ha supuesto recorrer más de 6.000 kilómetros en un itinerario circular que ha atravesado España y Portugal. David salió de Salou hacia el norte, pasando por Lleida, Huesca, Pamplona e Irún, antes de seguir toda la costa cantábrica hasta Santiago de Compostela. Después se adentró en Portugal recorriendo la costa atlántica, incluyendo el Algarve, para después volver a España atravesando Andalucía y seguir por el litoral mediterráneo hasta Salou.
Más de 6.000 kilómetros a pie
Durante todo el trayecto, David ha caminado en autosuficiencia, transportando un carro de más de 35 kilos, bautizado como “Charly”, con comida, utensilios de cocina, tienda y colchón inflable. La mayor parte de las noches las ha pasado acampando, aunque puntualmente ha usado albergues o alojamientos económicos. La experiencia ha combinado retos físicos y mentales, con episodios de meteorología adversa, soledad y zonas sin cobertura, pero también momentos de descubrimiento y contacto con la gente del camino. Uno de los momentos más especiales del reto fue durante el día 100 donde conoció a Sara, una joven de Galicia; hoy es su pareja, haciendo que esta aventura no solo fuera un reto personal, sino también el inicio de una historia de amor.
Una de las anécdotas más destacadas del viaje tuvo lugar la penúltima noche antes de la llegada a Salou. David acampó delante de la central nuclear de Vandellòs, donde un vecino alertó a las autoridades por considerar sospechosos los movimientos nocturnos. La intervención de la Guardia Civil generó unos momentos de tensión hasta que David acreditó su historia, mostrando noticias y contenido de su viaje, y finalmente se resolvió sin incidentes.
Paralelamente, David ha documentado toda la experiencia en las redes sociales, especialmente en Instagram y TikTok bajo el nombre @elretodedavid, donde acumula más de 105.000 seguidores, compartiendo vídeos, reflexiones y vivencias del día a día de su reto.