Salou ha comenzado a ejecutar uno de los cambios más importantes de su frente marítimo con el derribo de la antigua coctelería Belvedere, situada en el paseo Jaume I. La demolición simboliza el inicio de una transformación urbana y ambiental que busca recuperar espacio público, reducir el cemento y devolver protagonismo a los peatones y al paisaje litoral.
La actuación forma parte del proyecto de renaturalización del paseo marítimo de Levante, financiado con fondos europeos Next Generation dentro del Plan de Sostenibilidad Turística.
Un paseo más abierto y conectado con la playa
La primera fase afecta a un tramo de unos 500 metros entre la calle París y la Fuente Luminosa, una de las zonas más emblemáticas y transitadas del municipio.
Los trabajos actuales incluyen el desmontaje completo de la estructura del Belvedere, incluidas pérgolas, tarimas e instalaciones de servicio, con el objetivo de que el espacio quede liberado antes del inicio de la temporada alta.
La desaparición de la edificación permitirá abrir visualmente el paseo, mejorar la conexión entre la ciudad y la playa y sustituir elementos artificiales por vegetación mediterránea adaptada al entorno marítimo.
Más sombra, vegetación y espacio para las personas
El proyecto tiene una clara dimensión ambiental pero también social. El objetivo municipal es crear un litoral más accesible, confortable y preparado para el disfrute ciudadano durante todo el año.
La nueva filosofía urbanística apuesta por menos barreras artificiales, más sombra, más vegetación y más espacios de convivencia. La sustitución de superficies duras por cubiertas vegetales permitirá reducir el efecto isla de calor, mejorar el confort climático y favorecer la biodiversidad.
Una estrategia para recuperar el dominio público marítimo
La retirada del Belvedere no es un caso aislado. Otros establecimientos como Gasparone también forman parte de la estrategia municipal para recuperar espacio público y reducir usos privativos en primera línea de mar.
El Ayuntamiento quiere avanzar hacia un paseo marítimo más permeable, naturalizado e integrado paisajísticamente, capaz de combinar la actividad turística con la preservación ambiental y la calidad de vida.
Nuevos proyectos en Cap Salou y la playa Llarga
Paralelamente, el consistorio ha adjudicado nuevos trabajos de renaturalización en once puntos del litoral, especialmente en Cap Salou, la playa Llarga, el Sorral de la Censada y el entorno del yacimiento de la Cella.
Las actuaciones incluirán la plantación de miles de especies autóctonas, la recuperación de espacios degradados y la restauración ambiental de calas y zonas verdes.
Con este proyecto, Salou quiere consolidar un modelo de ciudad más sostenible, resiliente y preparado para afrontar los retos climáticos y turísticos del futuro.
