Ayer a las seis de la tarde tuvo lugar en el Consejo Comarcal del Tarragonès un Consejo de Alcaldes extraordinario convocado a petición de los alcaldes de la comarca. Participaron todos los alcaldes y alcaldesas del Tarragonès, a excepción de los municipios de Salou y Vila-seca que no forman parte del convenio de adhesión al servicio prestado por FCC Medio Ambiente desde mayo de 2020.
La sesión fue convocada por el Consejo Comarcal a través de una petición liderada por el alcalde Pere Virgili, de acuerdo también con otros alcaldes. Virgili, quien asegura haber salido de la reunión con una sensación agridulce, lamenta que la sesión se convocara a petición de los alcaldes y alcaldesas y no tal como incluye el Texto refundido de la Ley de la organización comarcal de Cataluña, que prevé que el Consejo de Alcaldes debería reunirse al menos una vez cada tres meses, convocado por el presidente.
Todos los alcaldes estuvieron de acuerdo en pedir al Consejo Comarcal que exija a FCC Medio Ambiente el cumplimiento de los pliegos del contrato de recogida y tratamiento de los residuos, dado que “todas las carencias que hemos detectado a lo largo de estos 30 meses de servicio están incluidas en el contrato, es decir, son prestaciones que la empresa debería hacer, pero no hace. Si se aplicara el contrato correctamente no las tendríamos que reclamar”, asegura Pere Virgili.
También se pidió una mejora en la comunicación con la empresa. “No es normal que estemos días sin que el camión pase a recoger el papel y el cartón, por ejemplo, porque se ha averiado uno de los camiones, y que nadie nos lo comunique”, dice el alcalde de Roda de Berà.
Los ayuntamientos también se quejan de que la empresa no les consulta sobre la definición de las frecuencias de recogida durante las temporadas de invierno y de verano; de la seguridad y salud laborales de sus trabajadores, quienes durante el pasado verano tuvieron problemas por el calor sufrido dentro de la maquinaria; entre otros aspectos, como las auditorías que los ayuntamientos deberían recibir y no han recibido hasta el momento.
Por otra parte, todos coincidieron en asegurar que el sistema de lavado interior de los contenedores no funciona, y de los 30 meses de servicio durante los últimos 23 no se ha llevado a cabo. Como tampoco funciona el servicio de repaso y de limpieza exterior de los contenedores, el cual, en muchas ocasiones, son los mismos ayuntamientos quienes lo tienen que hacer para no tener que ver los entornos de los contenedores llenos de basura.
Finalmente, como contrapunto positivo, los alcaldes estuvieron de acuerdo en que poco a poco el servicio ha ido mejorando, aunque a base de la insistencia por parte de los ayuntamientos.
Comisión de seguimiento
El último punto del orden del día fue el de creación de una comisión de seguimiento de laconcesión de los servicios de recogida de residuos, limpieza viaria y gestión de las deixallerias del Consejo Comarcal del Tarragonès, de acuerdo con lo que se prevé en el protocolo de ejecución del contrato.
La propuesta del Consejo Comarcal fue una comisión equilibrada en cuanto a las fuerzas políticas, un hecho que el alcalde Pere Virgili criticó, afirmando que la comisión debería estar formada por alcaldes que representaran diferentes tipologías de municipio, dejando de lado los colores políticos. “Quizás dentro de unos meses los colores cambiarán en los ayuntamientos, pero las necesidades de los municipios de costa, de las pequeñas localidades del interior, o de los pueblos industriales, serán las mismas, gobierne quien gobierne”, asegura Virgili.
Así, fueron elegidos: Josepa Figueras, alcaldesa de la Nou de Gaià, de Junts per Catalunya; Eudald Roca, alcalde de La Secuita, por ERC; Jordi Sans, alcalde de los Pallaresos, PSC; y Joan Maria Sardà, alcalde de La Pobla de Mafumet, como independiente. Finalmente, y después de la petición de los municipios de costa, los cuales tienen unas problemáticas y necesidades muy específicas, también se sumó la alcaldesa de Altafulla, Montse Castellarnau.
