Tarragona se levanta hoy con un desfibrilador menos en la ciudad porque el que había situado en la plaza del Mercado (delante del Mercado en la calle Cristòfor Colom, 11) ha desaparecido. Alguien se ha llevado el desfibrilador a su casa y ha dejado a los demás ciudadanos, en uno de los lugares más concurridos de la ciudad, sin esta herramienta.
Tarragona cuenta con varios desfibriladores disponibles situados en diferentes puntos de la ciudad y estos forman parte del programa Tarragona Cardioprotegida, un proyecto que arrancó en 2014 y con el objetivo principal de facilitar la intervención y tratamiento de las situaciones de emergencia y paro cardíaco. Mayoritariamente, están situados en los CAP, instalaciones deportivas municipales, centros universitarios y otras dependencias públicas y privadas.
El programa está impulsado por un grupo de trabajo formado por el área de Salud del Ayuntamiento, Cruz Roja, la Asociación de Voluntarios de Protección Civil, el Consejo Catalán de Resucitación, el Sistema de Emergencias Médicas, el Colegio de Farmacéuticos y la Fundación Tarragona 2017. El ente trabaja para difundir la desfibrilación precoz y posibilitar el acceso y uso público de los aparatos.