Reus avanza en la planificación estratégica de las zonas verdes como red ambiental

15 de marzo de 2022 a las 16:19h

El Ayuntamiento de Reus ya dispone del Avance del Plan estratégico de zonas verdes de Reus, el documento con el que avanza en el objetivo del Gobierno de Reus de planificar de manera estratégica la gestión de las zonas verdes de la ciudad; y avanzar en la transformación sostenible de la ciudad y hacer frente a los retos de la emergencia climática. El documento, financiado a través del Plan para la Reactivación Económica y Social de Reus, supone el punto de partida para poner en el primero del plan del planeamiento urbano la infraestructura verde y la infraestructura vinculada a los recursos hídricos, y ponerlas así en valor como red ambiental que integre la ciudad y el espacio público con el entorno rural y natural. Para ello, el avance incluye una cuidada diagnosis previa del estado de las zonas verdes en Reus y las posibilidades de crecimiento; y fija indicadores para evaluar la gestión actuales y futuras de las zonas verdes. En el escenario actual, Reus tiene unos 747.000m2 de zonas verdes, lo que supone 6,92m2/habitante. El Avance del Plan Estratégico de Zonas Verdes prevé un escenario potencial con el que la ciudad podría tener 1,8 millones de m2 de zonas verdes; 16,71m2/habitante; muy por encima de los 10-15m2/habitante que recomienda la OMS. Este escenario potencial contempla las zonas verdes calificadas como sistemas de espacios libres en el planeamiento vigente no ejecutadas; y su desarrollo depende principalmente de los propietarios privados de los terrenos. El avance sienta las bases del futuro Plan estratégico de las zonas verdes, a realizar en una segunda fase, a través de un proceso participativo y en coordinación con otros planes como Reus Horizonte 32, el Plan de Acción por la Energía Sostenible y el Clima, el Plan de Movilidad Sostenible o el Plan de Acción de Urbanismo Feminista, entre otros. El documento avanza propuestas de acción que se fundamentan en los 4 criterios siguientes:

  • La renaturalización de la ciudad y la reconstrucción de conexiones ecológicas.
  • Fomentar la reconexión cívica entre el centro urbano y el entorno rural a través de la regeneración del paisaje periurbano.
  • Priorizar las intervenciones en los barrios más vulnerables para potenciar la inclusión social.
  • Proponer estrategias de gestión del verde urbano, basadas en el uso de recursos de bajo impacto ambiental y la incorporación y fomento de servicios propios del ecosistema.
A partir de estos criterios, el avance plantea actuar en tres líneas estratégicas:
  • Renaturalización del núcleo urbano: Renaturalizar el centro histórico, incorporando vegetación y pavimentos permeables en los ejes cívicos, plazas y equipamientos públicos que actúen como refugios climáticos mediante la recuperación de la gestión de la escorrentía de agua como elemento estructurador del espacio público.
  • Desarrollo de los parques no ejecutados y con potencial de incorporar verde al núcleo urbano: Incrementar las superficies de zonas verdes en el núcleo urbano, desarrollando parques urbanos del sistema de zonas verdes no ejecutadas complementariamente a la renaturalización que favorezca su continuidad biológica como conectores verdes, entre tejidos en la trama de caminos de agua de escorrentía del espacio urbano.
  • Potenciar corredores verdes en barrancos y rieras para la reconexión entre la ciudad y el paisaje agrario: Potenciar los barrancos y rieras como corredores verdes, desarrollando las zonas verdes no ejecutadas priorizando los tramos que favorecen una mejor accesibilidad y conectividad biológica entre el entorno urbano y el paisaje agrario y recuperándolos como verdaderos conectores biológicos del territorio reusense.
Las tres estrategias persiguen el triple objetivo:
  • Recuperar el agua para el sistema de zonas verdes urbanas.
  • Mejorar la calidad de la vida urbana y la salud mediante la inclusión social.
  • Hacer frente a los efectos del cambio climático mediante la recuperación del papel estructural de las zonas verdes.
El documento avanza propuestas para alcanzar estos objetivos, agrupadas en propuestas ambientales y propuestas sociales: Propuestas ambientales
  • Recuperación de los sistemas urbanos de drenaje sostenible y del agua de escorrentía; como ya se está haciendo en el paseo de la Boca de la Mina y en el parque del Deslizamiento.
  • Aprovechamiento de las aguas de minas y pozos, en la línea que ya está haciendo Aigües de Reus
  • Analizar los balances hídricos y de materia orgánica de las intervenciones.
  • Favorecer la conectividad física y ecológica entre las zonas verdes, aprovechando los caminos del agua, más allá de barrancos y rieras.
  • Introducir vegetación autóctona o adaptada de bajo consumo de agua y bajo mantenimiento.
  • Promover la incorporación del verde en la edificación con el objetivo de naturalizar los edificios.
  • Promover la creación de refugios climáticos, más allá de los espacios calificados de espacios libres en el planeamiento, incorporando espacios calificados de equipamientos, especialmente parcelas no edificadas o de uso intensivo como centros cívicos o educativos.
  • Diseñar el trazado de vías y caminos desde el interior de la ciudad hasta la zona periurbana y el entorno rural, como conectores entre la ciudad y el campo; y establecer puntos clave como puertas de acceso.
  • Apostar por las energías renovables para alcanzar el autoabastecimiento en los servicios de alumbrado público, riego, tecnologías TIC, etc.
Propuestas sociales
  • Incrementar la renaturalización, en especial en las actuaciones en vías de acceso a la ciudad y ejes cívicos, priorizando que las zonas urbanas con menos dotación de verde por habitante y menores índices de habitabilidad. Los proyectos del raval de Santa Anna y de la calle Ample van en esta línea.
  • Estudiar junto con el plan de movilidad cómo minimizar la circulación de vehículos y potenciar la peatonalización y ciclabilidad, y ampliar la renaturalización de las vías con menos arbolado, reduciendo el espacio dedicado a los vehículos motorizados. El despliegue del Plan estratégico de la bicicleta permitirá dar un gran paso de gigante en esta línea.
  • Garantizar el acceso a las zonas verdes para toda la ciudadanía, ofreciendo condiciones de seguridad a las personas usuarias; y garantizar especialmente la accesibilidad universal sin barreras arquitectónicas.
  • Incluir la perspectiva de género en la creación y gestión de las zonas verdes, de acuerdo con el Plan de acción para la ordenación urbanística desde la perspectiva de género; así como la inclusión social, como hemos hecho con el despliegue de las baldosas guía para invidentes.
  • Facilitar el acceso fácil a pie, bicicleta, transporte público y VMP a las zonas verdes, priorizándolos frente a los vehículos motorizados.
  • Incorporar dotaciones adaptadas a la diversidad funcional en equipamientos de: juegos infantiles, elementos de salud y ejercicio, wc y cambiadores públicos.
  • Priorizar la creación de espacios de estancia que fomenten el uso del espacio a personas mayores, familias, jóvenes y niños.
  • Incorporar a la ciudad los ingredientes necesarios para potenciar entornos escolares, espacios de llegada y salida, más habitables, sostenibles, inclusivos y jugables.
  • Prever la participación ciudadana tanto en el desarrollo del Plan Estratégico como en la propuesta e implementación de los proyectos de actuación en las zonas verdes y la renaturalización.
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