«Antes de que hayan pasado los primeros 100 días del nuevo gobierno municipal, quien así lo desee, podrá ir al Ayuntamiento de Reus sin cita previa». Este es el anuncio que ha hecho hoy la alcaldable de Junts per Reus, Teresa Pallarès, con el propósito de mejorar la atención a la ciudadanía y ganar «agilidad» y «eficacia».
Pallarès ha añadido que «queremos un Ayuntamiento que ponga las cosas fáciles al ciudadano, que sea cercano, que sea ejemplo de buen gobierno, y sobre todo que simplifique los trámites».
Por eso ha hecho público el compromiso de eliminar la obligación de la cita previa para ser atendido en la Oficina de Atención Ciudadana, en los servicios de Hacienda y en el resto de oficinas municipales de atención al público. De esta manera, si alguien prefiere ir al Ayuntamiento un día y hora programados podrá seguir pidiendo cita porque hay trámites que por su complejidad o especificidad, o por la duración, o por comodidad, es óptimo pedir una cita. Pero si no lo quiere hacer podrá ir al ayuntamiento y será atendido lo antes posible en función de las personas que haya esperando. Se piensa, sobre todo, en colectivos como los de la gente mayor o gente que tiene que hacer trámites urgentes.
Durante la pandemia la cita previa fue imprescindible y se ha mantenido para no alterar bruscamente los sistemas de trabajo del personal y por si había algún rebrote de la pandemia, pero ahora ya se ha consolidado la nueva etapa y toca dar las máximas facilidades a los ciudadanos a la hora de hacer cualquier trámite o gestión.
Pallarès quiere ir más allá y piensa ya en más mejoras, como implementar aún más las tecnologías de la información, y acciones más audaces, a medio plazo, como la centralización en un único espacio de la atención al público. Para hacerlo posible será necesaria una reorganización interna y la dotación de más recursos si es necesario.
