Las obras del parque del Deslizamiento, el proyecto de creación de un parque deportivo urbano y de recuperación del paisaje y los valores ecológicos y naturales en la zona oeste de la ciudad, están ya al 90% de ejecución. Las obras fueron adjudicadas a la empresa Servidel SLU, por un importe de 904.638,23 euros. Actualmente, falta por instalar mobiliario, cartelería, completar el alumbrado y la pavimentación de algunas zonas de un parque que tiene una superficie de 13.013m2.
El parque deportivo se concibe como un núcleo de actividad física que actuará de punto de encuentro intergeneracional, gracias a los tres espacios que conforman el parque deportivo: la zona de deslizamiento, el parque de calistenia y el área de petanca. La zona verde del entorno naturaliza y crea nuevas zonas de estancia. El proyecto, diseñado por SCOB, SLP, contempla el encaje del parque en su entorno urbano y natural inmediato.
La instalación deportiva central es el nuevo skatepark. El diseño prioriza la integración paisajística, con elementos con poco impacto visual. Consta de elementos para diferentes tipologías y niveles de dificultad propias para skaters, patinadores en línea, bikers, y scooter riders:
- Un gran bowl central, que tiene forma de piscina, con tres hips o saltos y las medidas del half-pipe actual, hundido hasta una profundidad entre 175 y 230cm.
- Una mini bowl para iniciación, con forma de gota y un corredor que protege la bowl.
- Zonas de patinaje de calle en los laterales y zona de olas en el extremo sur.
El sistema de recogida de agua del bowl se ha diseñado para recuperar el agua de lluvia, y reconducirla a un gran depósito subterráneo, para el riego del parque.
El parque de calistenia se sitúa entre las dos zonas de descanso, en un área con de pradera natural marcada por los caminos perimetrales. Cuenta con elementos para ejercitarse e incorpora bancos y otros elementos de mobiliario.
La zona de petanca está al oeste del parque, atravesando la riera de la Font dels Capellans, e integrada en el espacio con plantación de moreras y mobiliario que facilita el descanso y observación del juego.
El proyecto crea un nuevo parque público, con espacios de relación, deporte y descanso, que dinamizará la zona oeste de la ciudad, generando un lugar de encuentro entre la ciudadanía y la naturaleza.
Se establece un corredor verde longitudinal, que funciona como espacio biodiverso y conector ecológico de los diferentes espacios libres que rodean la zona. Se incorpora un talud verde que, a su vez, mejora las condiciones de inundabilidad de la zona. Este corredor verde se planta con vegetación típica de bosque de ribera; y, en paralelo al recorrido, se coloca un camino de paseo.
A lo largo del parque se habilitan zonas de estancia para los usuarios con mobiliario urbano y vegetación que, según los lugares, puede ser de árboles de hoja caduca o de prado naturalizado.
El proyecto urbanístico se ve condicionado por la proximidad de los barrancos del Molí, dels Capellans y de la Mina. Un condicionante que se pone en valor. Se reconducen las condiciones de inundabilidad para minimizar la afectación en zona urbana, a la vez que se naturaliza el espacio y se recupera un paisaje típico como es el de barrancos y rieras.
El proyecto contempla la red de riego y la construcción de un depósito de recogida del agua de lluvia para el riego. Y Aigües de Reus prevé la recuperación del agua de la Mina de Fortuny, para el riego de los parques de la zona y para el consumo de boca en un futuro.