Carles Pellicer debía despedirse este viernes por la mañana en su último pleno después de doce años ocupando la alcaldía de Reus, pero una protesta de los trabajadores y usuarios de La Illeta y ARSU, dos asociaciones que atienden a personas drogodependientes en la ciudad, ha provocado que el alcalde haya finalizado el plenario de manera precipitada.
En el turno de ruegos y preguntas, el PSC y la CUP han preguntado al gobierno su posición sobre la destitución del jefe del Servicio de Adicciones y Salud Mental del Hospital Sant Joan de Reus. Una treintena de asistentes han desplegado pancartas.
Mientras respondía el concejal de Salud, Òscar Subirats, se han oído gritos contra el gobierno municipal y Pellicer ha levantado la sesión sin haber terminado la intervención.