El juzgado de guardia de Reus ha acordado el ingreso en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Barcelona de Mohamed Said Badaoui por un período máximo de 60 días. La resolución no implica, de momento, la expulsión definitiva del activista. El abogado de Badaoui, Ivan Jiménez, ha explicado que será el ministerio del Interior quien tendrá la última palabra sobre el procedimiento, pero ha manifestado que intuye que no será expulsado. Jiménez, especialista en estos casos, ha detallado que "nunca" había visto un caso "tan surrealista", y ha celebrado que "haya quedado demostrada la inocencia" de su cliente. Por eso y porque el miércoles no fue expulsado cuando lo llevaron hasta Madrid, ha supuesto que "el ministerio del Interior no lo quiere expulsar".
Badaoui fue detenido este martes en Reus por la policía española, mientras que Amarouch Azbir fue arrestado en Vilanova i la Geltrú. Este jueves la Audiencia Nacional rechazó las medidas cautelarísimas planteadas por Jiménez, abogado de ambos. Así, quedó pendiente la ejecución de la orden de expulsión. Pero este viernes ambos han sido devueltos a sus localidades. Badaoui ha pasado a disposición judicial este viernes y Azbir lo hará este sábado a las diez de la mañana.
En concreto, el juez de guardia de Reus ha acordado el internamiento de Badaoui en el CIE de Barcelona "por el tiempo mínimo indispensable para ejecutar la decisión de expulsión a su país y prohibición de entrada en territorio nacional decretada por un período de diez años", "sin que esta duración pueda exceder, en ningún caso, 60 días". Para Jiménez, que Badaoui y Azbir fueran trasladados de la Audiencia Nacional al juzgado de guardia es un síntoma de que "el ministerio del Interior no los quiere expulsar", ya que es el organismo gubernamental quien debe ejecutar la salida de los activistas.
Con todo, el letrado ha afirmado que este jueves "estuvieron a punto de coger un avión desde Madrid". En su opinión, los responsables de Interior "tuvieron tiempo de sobra para ejecutar la expulsión, no han querido". Sobre los motivos que han causado este giro de guion, ha asegurado que los desconoce. Y ha añadido: "llevo unos cuantos años en este tipo de causas y nunca había visto nada parecido. Surrealista, es poco. Es una situación inédita". Asimismo, en su opinión, en la vista que se ha celebrado en el juzgado de Reus "ha quedado muy demostrado que ni Badaoui ni Amarouch suponen un peligro real inmediato para la seguridad nacional", tal y como sostiene la Policía Nacional. "Eso es evidente, porque sino ya estarían expulsados", ha sostenido. A la vez, ha anunciado que presentará un recurso contra la interlocutoria de internamiento en el CIE.
El hermano del activista reusense, Jalal Badaoui, ha expresado que "la parte positiva es que para el juez no supone ningún peligro para el Estado". "Esto es una noticia muy buena", ha celebrado. Para el hermano, el otro punto positivo "es que la expulsión que se tenía que haber producido, no se ejecutará y esto son señales de esperanza". "Solo falta que queden en libertad total", ha finalizado en referencia a Mohamed Badaoui y Amarouch Azbir.