Dieciocho niños y adolescentes con trastornos del espectro autista leves o moderados y otros trastornos del neurodesarrollo han participado en las actividades del centro de verano deportivo adaptado «En verano..., ¡¡¡Supérate!!!», organizado por el Club Natació Reus Ploms y la Associació Supera't con el apoyo de la Concejalía de Bienestar Social del Ayuntamiento de Reus, entre el 6 y el 31 de julio. Este año, el centro de verano ha contado con un equipo profesional formado por siete monitores y una directora.
Esto ha facilitado que a la hora de realizar algunas actividades, se han podido dividir los participantes en grupos reducidos, con el fin de poder prestar una atención más personalizada. El pasado jueves por la tarde se realizó la clausura con un encuentro en el que participaron niños, familiares, monitores y organizadores del centro de verano.
Durante un mes, las instalaciones del Club Natació Reus Ploms han acogido este centro de verano, en el que los participantes han practicado muchas y diversas actividades deportivas como, entre otras, atletismo, baloncesto, fútbol, balonmano, iniciación al hockey, juegos de agua, juegos de cooperación, pádel, salvamento y socorrismo, tenis, voleibol y waterpolo.
Además, también se ha realizado terapia con perros, música tradicional, etc. Unas prácticas que han sido un medio para mejorar sus capacidades y habilidades sociales, comunicativas y de juego, de acuerdo con su ritmo y sus necesidades.
En concreto, han facilitado trabajar la mejora del autoconcepto y la autoestima, los hábitos de autonomía y de conocimiento del cuerpo, las relaciones entre ellos y con los monitores, el fortalecimiento de los vínculos de amistad y el cuidado de la higiene personal.
La concejala de Bienestar Social, Montserrat Vilella, considera que este verano aún ha sido más necesario que en otras ediciones anteriores que niños y adolescentes hayan podido realizar estas actividades: «Año tras año ha ido creciendo el número de participantes de este centro de verano y esto muestra que cubrimos una necesidad de las familias y de los niños. La pandemia ha sido, y aún lo es ahora, un sobresalto para todos. Por eso, ha sido una suerte haber podido realizar con "normalidad" este centro de verano deportivo adaptado, ya que se ha convertido en un espacio de aprendizaje, de entretenimiento y de apoyo emocional muy importante para todos en estos momentos».