El Ayuntamiento de Reus ha puesto en marcha esta semana un programa preventivo para controlar la avispa asiática, una especie exótica invasora que puede afectar la biodiversidad, la actividad apícola y la seguridad de las personas.
La iniciativa, impulsada a través de la Concejalía de Medio Ambiente y Sostenibilidad, tiene como objetivo frenar la expansión de esta especie y reducir su proliferación en el municipio. El programa incluye la instalación de 48 trampas homologadas, debidamente identificadas y señalizadas, que permitirán hacer un seguimiento específico de la presencia de avispa asiática.
La empresa XploraPlagas S.L., adjudicataria del contrato, es la encargada de desplegar estos puntos de control. Las trampas estarán geolocalizadas y se revisarán semanalmente para comprobar su efectividad y hacer el mantenimiento necesario.
El trampeo se llevará a cabo durante cuatro meses al año, repartidos en periodos de dos meses, con la voluntad de actuar de manera preventiva en los momentos clave del ciclo de la especie.
Además de la instalación de trampas, el consistorio también está llevando a cabo la inactivación de los nidos activos localizados en espacios públicos. En los casos en que se considere necesario, estos nidos también serán retirados para evitar riesgos y molestias a la ciudadanía.
El concejal del Área de Medio Ambiente, Sostenibilidad y Vía Pública, Daniel Rubio, ha destacado que “con el despliegue del contrato para el control de la avispa asiática queremos reducir el impacto de esta especie en la biodiversidad, proteger la actividad apícola y, sobre todo, garantizar la seguridad de la ciudadanía”.
Una amenaza para las abejas y los polinizadores
La avispa asiática es una especie exótica invasora catalogada tanto a escala estatal como europea. Su presencia tiene un impacto ambiental y económico importante, especialmente porque es una gran depredadora de abejas y otros polinizadores.
Según el consistorio, hasta el 80% de su dieta se basa en larvas de abeja, hecho que puede tener consecuencias graves para el sector apícola, para la polinización y también para la producción agrícola.
Además de la afectación sobre la biodiversidad, la avispa asiática también puede suponer un riesgo para la salud de las personas, sobre todo en casos de picaduras a personas alérgicas. Su presencia también puede generar molestias en actividades recreativas y en el uso habitual del espacio público.
